La plantilla de la conservera Bernardo Alfageme, que comercializa las marcas Miau y Guau y que está al borde de una situación de concurso de acreedores, prevé retomar desde esta mañana las movilizaciones en la calle para intentar forzar una solución a la situación actual de la compañía, con vistas a normalizar sus puestos de trabajo (la plantilla de Vigo está formada por unas 170 personas y en total son unos 350 operarios) y cobrar los dos meses de salarios adeudados, correspondientes a la paga extra de diciembre y a la nómina ordinaria de ese mismo mes. Han pasado todo el fin de semana en el interior de la fábrica de Vigo, la mayor del grupo, que tiene otras tres, en Vilaxoán, O Grove y Ribadumia.
La protesta que prevén iniciar esta misma mañana desde la propia factoría viguesa va dirigida a que la empresa busque y aplique soluciones para evitar la quiebra y la pérdida de los puestos de trabajo. En este sentido, consideran que el propietario, Juan Lago, que lo es a través de la promotora inmobiliaria Promalar, con sede en Vigo, se ha desentendido de la situación de quiebra inminente del centenario grupo conservero. Los representantes sindicales de los empleados de la planta de Vigo acusan a Lago de haber «despilfarrado» un total de 44 millones de euros en préstamos de Caixanova y del Banco Popular avalados por el Igape desde hace dos años y medio.
Los operarios saldrán de nuevo a la calle para manifestar su protesta contra todos los actores públicos y privados que han intervenido de una u otra forma en el problema. Entre estos, incluyen, además de al propietario, a la Xunta, a la delegada de la Administración autonómica en Vigo, el Concello de Vigo, así como a las dos entidades financieras a las que se ha solicitado un nuevo crédito puente para dotar de cierta liquidez y maniobra para pagar las nóminas y aprovisionarse de materia prima y poder trabajar.