La heráldica es un arte y una ciencia exacta en sus definiciones». Así explica Sánchez de la Rocha que en esta materia no todo vale y que es necesario seguir unas pautas. Por ejemplo, en la heráldica española solamente existen dos metales: oro y plata, y cinco colores: azur (azul), gules (rojo), sable (negro), sinople (verde) y púrpura. Sin embargo, en la descripción del emblema vigués hay referencias al azul claro, azul marino, marrón, siena y blanco, todos ellos inexistentes en dicha disciplina.
Según los autores de Hidalguías del valle del Fragoso y su legado heráldico, también en las figuras hay errores importantes. Por ejemplo, Vigo está representado como una isla, «cuando debería de ser, bien una península, bien tierra firme», dice Rocha. Añade que el mar suele representarse con ondas de azur y plata para respetar uno de los mandamientos básicos, esto es, no puede ir color sobre color ni metal sobre metal. «Por lo tanto, no es correcto hablar de un mar con franjas ondeantes de azul marino».
En cuanto al árbol, señalan que, debido a su frondosidad, resulta imposible determinar a primera vista de qué especie se trata. La heráldica moderna tiende a diseñar los árobnles con sus hojas y frutos bastante grandes en relación con el tronco y las ramas para una mejor identificación de la especie».
Amén de que no existe ninguna pieza denomianda cinta, un pero no menor en esta crítica razonada son las proporciones, que no se ajustan a las aceptadas de cinco partes de ancho por seis de alto, lo que hace que su aspecto sea más alargado de lo normal.