«El cuadro más caro que vendí en Galicia fue una réplica de Velázquez»

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Dice que sus clientes tienen un nivel económico muy similar a los que compran en Zara y que las obras proceden de una fábrica de Croacia, donde pintan jóvenes de Bellas Artes

18 ene 2010 . Actualizado a las 12:41 h.

Xulio Vázquez En la obra artística también tienen su mérito los que venden los cuadros. Sobre todo cuando son de jóvenes pintores y con el condicionante de que pintan por encargo. La gran mayoría son réplicas de artistas consagrados. Daniel Dominic (31 años) puede ofrecernos desde un Velázquez a un Van Gogh, pasando por Miró o Monet. Y todos a un precio irrisorio, si lo comparamos con las cifras astronómicas que se pagan por los auténticos. Evidentemente, están firmados por desconocidos. Pero este particular marchante de arte, de nacionalidad croata, cuenta con su público en Galicia, donde los vende desde hace once años. «Mis clientes son gente de un nivel económico como los que compran en Zara», afirma. Y no le falta razón, porque es una especie de Amancio Ortega en el negocio de este tipo de arte, que está dirigiendo desde Vigo. -¿Cómo se inició en la venta de cuadros? -Un amigo mío encontró en Croacia un anuncio de venta de cuadros en España. Vino y se puso a trabajar en Vigo. Luego me invitó a mí y a otro compañero para que trabajásemos para él. Así fue como llegué aquí. Y, al día siguiente, ya me puse a venderlos. De eso hace once años. -¿Recuerda a quién le vendió el primero? -Sí, fue en una tienda de fotografía en Ponteareas. Le pedí 10.000 pesetas, pero al final se lo dejé por 7.000. No le gané nada, porque esa era la cantidad que debía entregarle a mi jefe. Sin embargo, quedé muy satisfecho, teniendo en cuenta que era mi primera venta y no sabía ni palabra de español. -¿Cuánto tiempo estuvo trabajando para esa gente? -Sobre año y medio. Viajé por distintas zonas de Galicia. Luego me instalé en A Coruña, por mi cuenta, y allí estuve durante cuatro años, hasta que retorné a Vigo, donde pasé este último lustro. -¿Contó con alguna ayuda? -Al principio me ayudó mucho una novia española que tuve. -¿Se considera un marchante de arte? -Lo que hago es comprar cuadros al por mayor a una fábrica de Croacia, donde trabajan muchos artistas. Se trata de estudiantes de pintura y de gente que ha terminado la carrera de Bellas Artes. En lugar de abrirse camino por su cuenta y riesgo, prefieren hacer obras por encargo. Hacen interpretaciones y réplicas de pintores consagrados. Por ejemplo, pueden copiar el reloj de Dalí y meterlo en otro cuadro, con un fondo totalmente distinto. -¿A quiénes les vende? -Sobre todo a las tiendas. Pero muchas veces se los cedo y con el único compromiso de que me los paguen una vez que los vendan. También suelo hacer exposiciones en centros comerciales, lo que me ayuda a venderlos. Y a gente que los ofrece por las calles, como hice yo mismo cuando empecé con este negocio. -¿Su política de precios? -Son muy económicos, porque uno pequeño se puede adquirir por 20 euros. El más caro que vendí en Galicia fue una réplica de Las Meninas de Velázquez, por 900 euros. La calidad comercial (90% similar al original) cuesta 60 euros un cuadro de cincuenta por sesenta centímetros. Mientras que la calidad de museo (99% igual al original), ya valdría 180 euros. -¿Qué técnica utilizan en esos cuadros? -Se trata de óleos y acrílicos. -¿Conseguirá alguno hacerse famoso? -Con los que pintan en la fábrica, no. Pero el día que alguno de ellos pinté por su propia iniciativa y exponga sus obras en los museos, no lo descarto. Son muy buenos, pero trabajan como si estuviesen haciendo zapatos. Así se pueden ofrecer a un precio muy asequible. Ningún vecino te puede ofrecer un óleo por 60 euros, dado que ya casi lo valen las pinturas que necesita para hacerlo. -¿Cómo le afectó la crisis? -Bastante, porque bajaron las ventas un 30%. Cuando se estrenaban muchos pisos, los vendía bien. Porque la gente compraba los cuadros como objetos de decoración. Pero antes, cuando llegó el euro, los agotaba pronto, debido a que no calculaban bien el cambio con respecto a la peseta. -¿Le encargan muchos? -Bastantes réplicas de Van Gogh. Me pongo en contacto con la fábrica de Croacia y en un mes ya están disponibles. Ahora me están pidiendo muchas copias del austríaco Gustav Klimt, sobre todo El beso y El abrazo . Y, de Munch, quieren El grito , que había sido robado es un museo. Se trata de un cuadro expresionista con una cara espantosa. -¿Qué cuesta más un paisaje o una cara? -Se cobra por la complicación. Cuesta más pintar una cara que un paisaje, pero sobre todo las manos.