30 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
El emisario de Caixanova estuvo en la junta general de accionistas y votó todos los puntos avalando las tesis de Carlos Mouriño, pero en ningún momento dio la cara y se mantuvo en un plano de anonimato.
De poco valió que los días previos se invitase a la caja del sur a mostrar ante el accionariado vigués los motivos que le llevaron a convertirse en el segundo máximo accionista del Celta. Todo fueron silencios a la par que aplicar el rodillo de las votaciones.
Tampoco movió ficha el entorno de Horacio Gómez. En el cónclave estuvieron contados seguidores del ex presidente y todos ellos en silencio. Todo indica que el tomiñés centra sus desvelos en preparar del mejor modo su comparecencia ante el juez. Contará con un bufete de primer nivel.