La brusca y generalizada bajada de las temperaturas no ha provocado todavía un aluvión de usuarios en el único albergue que existe en la ciudad. Se trata de la Misión del Silencio, en la calle Marqués de Valterra, una institución religiosa privada con la que ha llegado a un acuerdo la Xunta.
Según datos facilitados ayer por la delegación autonómica, la pasada semana solo estaban ocupadas diez de las cincuenta plazas con las que cuenta desde hace varias semanas. Debido a ello de momento no se ha planteado problema alguno.
Hasta ahora la Misión del Silencio disponía solo de una treintena de plazas, pero la Consellería de Benestar Social firmó un convenio económico por medio del cual tendría otras veinte suplementarias. Con los 200.000 euros que paga la Xunta el albergue estará a disposición de los sin techo que lo soliciten hasta el 2011. En esa fecha concluye la cesión del edificio por parte del Concello vigués.
Adios al centro municipal
Pese a esta solución provisional el enfrentamiento entre Xunta y Concello se mantiene inalterable. Ambas partes mantienen posturas opuestas y con toda seguridad cualquier incidencia que se produzca la reavivará.
De hecho, la concejala de Benestar Social aseguró ayer tajantemente que el gobierno municipal no se plantea reabrir la Escuela de Hostelería como albergue provisional. María Méndez recordó que «o informe dos técnicos da Xunta rexeitou a posibilidade de instalar o albergue en dito inmueble, polo que o tema quedo bloqueado. Caso de necesitar máis prazas a Xunta pode recurrir a Gota de Leite, que foi habilitada como albergue polo anterior goberno autonómico».
En este asunto, sin embargo, la coordinación del gobierno vigués sigue siendo mejorable. Solo unos minutos antes el alcalde había considerado factible esta reapertura, pero remitió a la concejala de Benestar Social para concretar los detalles.
En última instancia, el motivo que enfrenta a Concello y Xunta es el destino del edificio conocido como la Gota de Leche. El alcalde lo ha reclamado insistentemente para instalar allí en condiciones decorosas a la policía local, pero la Xunta ha preferido dedicarlo a centro de formación de empleo y a guardería. Caballero ofreció como contrapartida al traspaso la Escuela de Hostelería, que fue desechado supuestamente por no reunir condiciones.
El alcalde intentó esta permuta en el anterior mandato autonómico, pero Benestar Social, en manos del Bloque, prefirió instalar el albergue en La Gota de Leche, a cuya adaptación destinó unos 220.000 euros.
Tras la llegada del Partido Popular a la Xunta, PSOE y BNG llegaron a un acuerdo al respecto, pero carece de relevancia ya que las decisiones en estos momentos las toma el Gobierno gallego.