La historia del albergue público de Vigo es la historia de un despropósito y de lo poco que interesan los ciudadanos a los políticos.
Por si eran pocas las discrepancias entre los dos socios del gobierno municipal (PSOE y BNG), posteriormente se sumó el PP a través de la Xunta de Galicia.
El Gobierno autonómico del bipartito, en concreto la Vicepresidencia de Anxo Quintana, invirtió en su día 220.000 euros en adaptar el edificio del Hogar San Paio, también conocido como La Gota de Leche, situado frente al Concello. Esos más de 36 millones de las antiguas pesetas de todos los vigueses se han ido por la borda al cambiar la nueva Xunta de idea y decidir dedicar el inmueble en un futuro a centro de formación y guardería.
Aunque los dos socios del gobierno local se esfuerzan por salvar las discrepancias en este tema y aseguran que los dos están de acuerdo en que La Gota de Leche sea una solución provisional, cada dos por tres salen a relucir las diferencias.
Mientras que unos y otros políticos descansan a gusto en sus respectivos hogares y se les llena la boca mostrando sus lindezas, las personas sin techo de la ciudad pasan la noche al raso. Este año ni siquiera se han abierto unas instalaciones provisionales como el inverno pasado. Como mucho, el indigente que quiera dormir bajo techo tiene que dirigirse a un centro religioso y cumplir los estrictos requisitos impuestos para su ingreso.