Mouriño responsabiliza a la plantilla de la estabilidad futura del Celta

J. V.

VIGO

El mandatario optó por guardar silencio y rechazó hacer cualquier comentario sobre el entrenador

12 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Carlos Mouriño tiene encaminado todo el proceso de saneamiento económico del club una vez que el proceso concursal ha llegado a su fin y cuando se apruebe el próximo día 28 de diciembre la reducción de capital que equilibrará definitivamente el balance de cuentas de la entidad.

Sin embargo el presidente y máximo accionista es consciente de que todavía el futuro del Celta no está a salvo, porque su gran fracaso está en el ámbito deportivo, en el que todavía ninguna de sus decisiones han salido bien. La amenaza de descenso a Segunda División B es más real que nunca, y Mouriño sabe perfectamente que si eso se consumase el club estaría abocado a la desaparición.

Aunque él como gestor de la entidad sea el principal responsable del fracaso deportivo, a estas alturas de la competición, con la plantilla confeccionada, lo que ocurra está en manos del cuerpo técnico y los jugadores. Lo máximo que puede hacer es reforzar el equipo en enero arriesgando más, o destituir al entrenador buscando un giro.

Por todos estos motivos el presidente se reunió ayer con los capitanes de la plantilla y con los responsables del cuerpo técnico, para transmitirles un mensaje de que tienen en sus manos la salvación del Celta y que lo mínimo que espera de ellos es que den la cara como lo hicieron en Girona.

La semana pasada había demasiada tensión y no quiso aumentarla visitando a los jugadores, pero después del triunfo del pasado sábado piensa que esta semana es clave para conseguir una victoria que les permita ver la situación de otra forma.

Uno de los capitanes que estuvo en dicha reunión fue Francisco Noguerol, que sin dar demasiados detalles, sí indicó la idea general que les transmitió Carlos Mouriño: «El presidente quiere lo mejor para la entidad y sabe que en muchos aspectos depende de la primera plantilla para la tranquilidad y la estabilidad del club. Estamos en un momento importante y complicado. Nos transmite confianza y nos pide que no bajemos el pistón, que la línea a seguir es la de Girona del otro día», manifestó.

Posteriormente el dirigente fue requerido para comentar ante los medios de comunicación sus impresiones sobre la situación del equipo, pero Mouriño declinó la invitación y optó por guardar silencio.

Su excusa fue que el partido del Elche es muy importante y prefería que el protagonismo lo tenga el equipo, sin aparecer él por el medio. También expuso que no quería que le preguntasen sobre Eusebio. Quizás tenía miedo a decir la verdad y poner en tela de juicio la situación del entrenador, o bien lo contrario, comentar que el técnico tenía toda la confianza del club y dentro de dos días si las cosas van mal el domingo, contradecirse y tener que tomar la decisión de destituirle. En cualquier cosa, se nota que el presidente está intranquilo.