Los alcaldes de Nigr´´an, Baiona y Gondomar no ven factible el plan

La Voz

GONDOMAR

En una comarca formada por ayuntamientos que tienen su propia idiosincrasia y localismos muy diferenciados, la propuesta lanzada ayer no podía más que caer en saco roto. La fusión no se encuentra en la agenda de los representantes políticos ni en el más largo de los plazos. Para compartir servicios comunes y ahorrar costes ya está la mancomunidad de O Val Miñor, que a lo largo de este mandato ha recibido un nuevo impulso gracias a la decisión del hoy destituido alcalde de Gondomar, Antonio Araúxo, de volver a formar parte de esta institución tras diez años de abandono.

El regidor de Baiona, Jesús Vázquez Almuiña, afirma que la Mancomunidad es el camino para seguir ahondando en la colaboración mutua intermunicipal, pero crear un solo Consistorio sería muy complicado. El regidor de Nigrán, Efrén Juanes, asegura que «creemos en la Mancomunidad de O Val Miñor, sobre la fusión el tiempo lo dirá, pero esa pretensión hoy en día no es planteable. El alcalde de Gondomar, Martín Urgal, recuerda que esa propuesta no es ninguna novedad porque hace décadas que se puso sobre la mesa, con sede en A Ramallosa.