Los municipios del área metropolitana crecen el doble que Vigo desde el 2000

L.Míguez

VIGO CIUDAD

Los 26 concellos de la zona representan casi la mitad de los 573.879 vecinos empadronados en la actualidad

29 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los vagones del sur empiezan a acortar distancia con la locomotora. Si el tirón industrial de Vigo protagonizó durante décadas el crecimiento de su área metropolitana, ahora los 26 ayuntamientos de su entorno empiezan a ganar peso por si solos. Industrias auxiliares con plantilla local, recursos naturales propios como la piedra, facilidades de conexión con la urbe y otras ventajas conciliadas con un nivel de vida más asequible han permitido que su población crezca el doble desde el 2000. Mientras el censo de Vigo solo ha subido en 10.177 vecinos, el del área alcanzó los 21.171 el año pasado. Las cifras finales arrojan que de los 573.879 habitantes poco más de la mitad tienen su residencia en la ciudad, y cada vez pierden mayor peso.

La colaboración de los distintos censos no está del todo repartida. Mientras comarcas como a A Paradanta registra un saldo vegetativo negativo, es decir, muere más gente de la que nace, en otros municipios desbordan. Encabeza este estirón el de Ponteareas, donde la natalidad de las parejas locales y las procedentes de otros puntos en busca de más servicios han contribuido a que en los últimos ocho años hubiera otros 4.428 vecinos más.

El mayor estirón

Este desafío a la supremacía de las zonas costeras, donde se suelen concentrar las subidas, se rompe en los siguientes municipios del ránking. Gondomar, Cangas, Tomiño y Nigrán, con entre 2.250 y 1.964 residentes más, completan la lista. Los datos más recientes, entre el 2007 y 2008, perpetúan a los mismos concellos en la cabeza, aunque algunos como Salvaterra que empieza a notar cada vez más el consecuente tirón por la futura construcción de la plataforma logística que comparte con As Neves. En esos doce meses contó con casi 380 nuevas incorporaciones, más que Ponteareas en el mismo tiempo.

Puestos a reconocer méritos, lo cierto es que no todo se debe a la alta natalidad. La constante huida de vigueses a otros concellos, lo que les supone por ejemplo una rebaja en los impuestos de agua, basura o vehículo, ha sido constante en los últimos años.

La decisión se vio facilitada por las aprobaciones de planes generales sucesivos mientras la construcción se estancaba en la ciudad, de la que huyeron 3.374 personas a otros municipios de la misma provincia. Si a ellos se suma los que se mudaron fuera de Pontevedra, 1.102, de Galicia, 2.180 o de España, 1.020, aparece la explicación de que el techo de los 300.000 habitantes censados continúe siendo inalcanzable.

El consuelo podría quedar en los casi 3.000 niños que ven la luz cada año, aunque es una cifra que tampoco consigue salir en exceso victoriosa si se compara con las defunciones.