Reconversión de seis grandes depósitos de cableado en una fuente cibernética de agua, luz y sonido
VIGO CIUDAD
El muelle de trasatlánticos del Puerto de Vigo es actualmente punto de amarre de habitual del centenar de buques trasatlánticos que anualmente hacen escala en la ciudad y, excepcionalmente ha dado cabida a grandes buques de guerra y otro tipo de barcos emblemáticos.
No siempre ha sido así. Hasta hace una década, esta zona portuaria tenía otras utilidades, la más importante, servir de base a los buques cableros que escalaban en el puerto. Por este motivo, en el lado oeste del muelle estaba otorgada una concesión para almacenamiento de cables submarinos. Su estructura consistía en una gran nave que, en su interior, daba cabida a seis depósitos con base circular y con una profundidad de aproximadamente 3 metros por debajo de la rasante del muelle. Ahora que la concesión ha caducado la decisión de la Puerto es destinar esta zona del muelle para el uso ciudadano y a la atención de los cruceros turísticos. Aprovechando la forma de los depósitos, el Puerto ha decidido acondicionar esta zona acometiendo la instalación de una fuente cibernética multimedia, de carácter ornamental y dinámico, con la misión de transformar este espacio en un entorno de referencia, en cuyo diseño destacarán los surtidores caracterizados por la altura y espectacularidad musical de agua y color. «Su objetivo es conseguir que los cruceristas bajen del barco», afirmó ayer Corina Porro.