17 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Decenas de empresas usuarias del puerto de Vigo desvían en este momento un total de 116.000 toneladas de productos refrigerados y congelados por otros puertos, principalmente al de Leixoes, en Oporto, para evitar el importante frenazo que supone la descarga de este tipo de mercancías en Vigo. Según denuncia el sector, se han registrado casos en los que un contenedor ha tardado hasta un mes en abandonar las instalaciones portuarias, lo que ha sobrevenido en un coste global de unos 36.000 euros, por el uso del suelo portuario y el coste del enganche eléctrico, entre otros conceptos. Los empresarios han expresado su enorme malestar por la lentitud del PIF.