A la primera fase de la ampliación de capital del Celta, reservada para quienes ya fueran accionistas de la entidad, tan solo concurrieron Moutanes SL, la empresa del presidente Carlos Mouriño, con una cantidad de 2,2 millones de euros y Caixanova, que convirtió la parte permitida de sus 5,5 millones de euros, ya que en esta fase tan solo se podían convertir acciones por el doble de las que ya poseía en la sociedad céltica, y hasta la fecha la presencia de la caja del sur en el accionariado del club era testimonial.
Como dato curioso, dos accionistas particulares acudieron a la fase con aportaciones dinerarias superiores a los 100 euros.
En la segunda fase ya han convertido Viuda de J. Domínguez, la empresa de transportes dirigida por el ex vicepresidente Raúl López (actual presidente del Breogán). También el futbolista Jorge Larena. Mouriño a título personal aparece en esta segunda terna.
Conversiones pendientes
Faltan por convertir su deuda pendiente en acciones el grupo sindicado, por valor de 3,6 millones de euros, los 875.000 euros de Maynard y los agentes García Quilón y Juan Maraver. En teoría el plazo finaliza la próxima semana (se habla de quince días naturales) pero desde algunas instancias se apunta también que la convocatoria no ha sido pública, lo que podía originar un nuevo contencioso.