La empresa pretende que los aproximadamente 30 juicios pendientes sobre el conflicto de Massó sean acumulados en un único procedimiento, con lo que las coacciones que denuncia por impedir el paso de los camiones pasarían de ser una falta a convertirse en un delito.
El juzgado aceptó esta propuesta en los procedimientos derivados de las protestas realizadas entre los años 2004 y 2006, que dieron lugar a un número indeterminado de denuncias. Según dice el abogado de la acusación, el trámite actual de este procedimiento está en fase de diligencias previas.
La acumulación de las denuncias presentadas por representantes de la empresa desde el pasado mes de mayo fue denegado por el juez al menos en una ocasión, cuando el letrado lo propuso en una de las vistas. Según asegura, la empresa lo solicitará de nuevo formalmente. Entiende que que trata de una reiteración de los mismos hechos. Su pretensión es lograr una sentencia favorable y contundente.