Tiene muchos clientes gallegos y los fines de semana prepara comida típica de Brasil
06 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Leo Beenhakker solía decir que el buen fútbol se cocinaba en el centro del campo. Tatiane Santos Oliveira (30 años) quizá no sepa tanto de fútbol como el técnico holandés, aunque le gusta mucho, al igual que la mayoría de los brasileños. Pero sí lo supera en la cocina y, por partida doble, porque su marido también es cocinero. «Monté un bar con mi marido y se llena para almorzar, porque solo cobramos 5 euros con vino incluido», manifiesta. Es su mejor receta para que le funcione bien el negocio en tiempos de crisis. Está en el número 9 de la calle Tranviarios. Y se llama Bres (primeras letras de Brasil y España).
Dice que los clientes pueden elegir el menú entre dos platos para el primero y otros dos para el segundo. «Hacemos una comida muy variada. Desde un revuelto de gambas o una sopa, junto con una carne guisada o pescado. También preparamos el pulpo á feira o con patatas. Tanto el pan como la bebida entran en el menú», explica. «Al principio, nos costó. Pero ahora tenemos muchos clientes gallegos. Los fines de semana preparamos comida típica de Brasil. Algunas veces hasta tenemos que poner las mesas en los pasillos», añade.
Nació en Uberlandia (Minas Generales), aunque se crió en Cuiabá (capital del estado de Mato Grosso). Llegó a Vigo hace seis años, dos meses más tarde de que lo hiciese su marido, de descendencia gallega (su abuelo era de Pazos de Borbén). Tienen un hijo de 14 años y una niña de 11. Se casó a los dieciséis años.
Cuenta con la ventaja de que en Brasil también trabajó en un bar y tuvo otro empleo en un matadero. En Vigo comenzó en el servicio doméstico y luego en la hostelería. Decidieron montar este negocio, porque ella se había quedado en el paro.