Las primeras lluvias del otoño han provocado numerosas inundaciones en diferentes puntos de la ciudad, en gran medida, debido a que los desagües públicos se encontraban cubiertos de hojas, impidiendo que el agua de la lluvia fuese desalojada de una forma fluida.
Entre la 1.40 y las 3 de la mañana de ayer domingo, los bomberos y la policía local se vieron obligadas a intervenir en quince ocasiones, provocando un continuo ir y venir de vehículos hacia diferentes puntos de la ciudad. El incidente más grave se produjo en la avenida de Castrelos a las 2 de la mañana. La acumulación de hojas en los sumideros públicos impidió el desalojo de la abundante agua caída y el posterior anegamiento del parque municipal y de la avenida, situación que se prolongó durante algún tiempo.
Hotel NH
El Hotel NH, ubicado en la calle García Barbón, también sufrió las consecuencias de la intensa lluvia. A la 1.50 horas, los bomberos tuvieron que desalojar el agua que anegaba el vestíbulo del hotel. Los bomberos barajan la posibilidad de que la inundación fuese consecuencia de las obras del aparcamiento subterráneo que se construye en la calle.
Por otro lado, en la confluencia de las calles Camelias y Xosé María Álvarez Blázquez volvió a acumularse el agua, como el día anterior, debido al arrastre de tierras por la falda del monte y a la obturación de los desagües. En este punto, se abrió un gran boquete que mantiene la calle cerrada al tráfico. Igual circunstancia aconteció en la calle Julián Estévez. Son todos estos lugares muy conocidos por el servicio de bomberos porque año tras año ocurre lo mismo.
En el número 16 de la calle Paraguay, los bomberos tuvieron que intervenir en el tejado del edificio porque una canaleta atascada amenazaba con enviar agua hacia el interior de las viviendas. También sufrieron las consecuencias de la intensa lluvia matinal varios garajes de la ciudad.