Feijoo quiere más presión de su partido contra Bloque y PSdeG

VIGO

El líder de los populares trata de evitar que el perfil técnico de su Gobierno desactive la tensión del PP de cara a las municipales

04 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El PP tiene la brújula totalmente calibrada apuntando hacia las municipales del 2011. Los populares quieren hacerse por encima de todo con las alcaldías de Vigo, Pontevedra, A Coruña y Santiago y están persuadidos de que lo van a conseguir. Pero Alberto Núñez Feijoo y Alfonso Rueda creen que para lograrlo deben tensar la cuerda desde ya. La vuelta al curso político ha servido a los dos dirigentes del PP para darse cuenta de los fallos cometidos por el Ejecutivo en el arranque de su mandato, y la principal consideración es la de que el gabinete es demasiado técnico y que no fija con claridad los posicionamientos políticos del PP.

Por eso durante una reunión mantenida hace unos días con responsables del partido de toda Galicia, el tándem que dirige el PPdeG ordenó dar caña a diestro y siniestro para mitigar así las críticas de la oposición, que a juicio de la cúpula del Gobierno autonómico habían hecho cierta mella en asuntos como la gratuidad de libros o la gestión de la sanidad.

Los populares piensan que la estrategia de tensión y denuncia que les llevó a la Xunta es igualmente valida, ahora que están en el poder, para seguir manteniendo a raya al PSdeG y al BNG y evitar que desde las ciudades se redoble el efecto de la oposición. Por eso el PP de Galicia se ha marcado como tarea permanente la de levantar alfombras allí donde los antiguos socios del bipartito estén o hayan estado en el poder, con el fin de seguir evidenciando ante la opinión pública que la gestión de los populares es más seria y austera que la de los dos ex socios cuando se alían y tocan despacho y moqueta oficial.

La orden es la de investigarlo todo, hacer dosieres y luego ya se verá si se hacen públicos y cuándo, porque sobre todo Alfonso Rueda se ha convertido en un experto de manejar los tiempos y soltar el hachazo cuando más duele.

En la estrategia prefijada figura incluso la idea de llegar a soltar en Madrid los supuestos escándalos cuando sea posible para cooperar incluso en la tarea de contener los efectos del caso Gürtel a nivel estatal.

En definitiva, todos los asistentes a la reunión salieron con las pilas puestas y la escopeta cargada, lo que evidencia que en el PP se tiene la sensación de que solo con el efecto de la Xunta no se van a ganar las elecciones municipales, sobre todo si el perfil de los conselleiros no gana enteros y si alguno de los hombres y mujeres del Gabinete sigue demostrando que fue un error darles dicha responsabilidad. Y aunque en el entorno más próximo a Feijoo se llegó a pensar en una minirremodelación, ésta se descartó de inmediato, pues sería como aceptar que los fichajes no fueron acertados. Por ahora no habrá cambios, pero sí marcaje a los conselleiros más contestados internamente, entre los que destaca sobre todos el de Educación, Jesús Vázquez.