El Celta de los años venideros tendrá que seguir vendiendo futbolistas para poder sobrevivir. En la asamblea extraordinaria del club vigués, su presidente Carlos Mouriño recalcó que no podrán conservar a sus futbolistas más talentosos y tendrán que buscarles una salida cada verano para poder evitar la entrada en causa de disolución de la entidad.
Ayer en su reunión con los accionistas, el máximo mandatario del club fue cuestionado en el apartado de ruegos y preguntas por la política de ventas que tuvo el pasado verano. La cuestión se centraba en si el Celta debe convertirse en un club productor de jugadores de la cantera que luego pueda vender a otros equipos. Mouriño fue tajante en este apartado. «En el presente del Celta se va contemplar siempre la venta de jugadores para poder sobrevivir y cuadrar nuestra contabilidad».
El dirigente aclaró que en el último presupuesto que el club presentó a sus accionistas se contemplaban ventas por valor de 6 millones de euros. A pesar de las salidas de Ghilas al Hull por 2,4 millones, Joselu al Real Madrid por 1,5 millones, y del juvenil Rodri Machado por 300.000 euros, el club presentaría un déficit en este apartado de dos millones. Mouriño explicó los motivos que le han llevado a este desajuste. «Nosotros contábamos con poder vender a Borja Oubiña pero para eso tenía que estar en buenas condiciones. No se vendió y a pesar de eso no hemos desaparecido».
El máximo accionista de la entidad recordó también que en los casos en los que las ventas no lleguen a lo que se ha marcado en el presupuesto tendrán que recibir esa cantidad desde otra contrapartida, en este caso dejó ver que podría salir de su bolsillo. «Si no cumplimos el objetivo de ventas que nos marcaremos por temporada, de alguna forma nos tendrá que entrar el dinero para cuadrar gastos con ingresos». Mouriño no quiso ver al Celta como un club que crea futbolistas para otros equipos pero insistió en que «es una realidad que hay que vender pero eso no significa que tenemos que hacer jugadores solo para venderlos».
Venta de la entidad
Mouriño no solo se refirió a las ventas de jugadores, también habló de la venta de la entidad. A la sugerencia de un accionista sobre si cabía la posibilidad de que vendiese el club a un grupo empresarial árabe, el dirigente no la descartó pero también aclaró que por el momento no la contemplaba por la inexistencia de ofertas. «Ojalá se pudiese vender el club a unos árabes. Eso sería buena señal porque serviría para que el Celta pudiese recuperar un potencial económico que no tiene».