Una multinacional de Emiratos Árabes Unidos, aunque otras versiones apuntan que puede ser de origen qatarí, está dispuesta a lanzar una oferta de compra sobre el aeropuerto internacional privado de Ciudad Real, en el que opera la aeroplínea de pescado fresco que tiene su sede en Vigo y que trabaja con países africanos y vende sus productos tanto en España como en Francia, entre otros mercados. La razón de esta operación se fundamenta en la pésima situación económica que atraviesa la instalación, que nació como la joya de la corona de los transportes aeroportuarios del sur de España, pero que ha ido languideciendo a causa del desmoronamiento de uno de sus principales valedores financieros: Caja Castilla-La Mancha, intervenida este año por el Banco de España por un agujero contable de unos 9.000 millones de euros.
Según fuentes cercanas a la operación, el grupo del Golfo Pérsico está esperando a que se despejen las dudas sobre el futuro del aeropuerto, y que por tanto, según vaya pasando el tiempo, el precio caiga considerablemente. La titularidad y la posible compraventa a cargo del grupo asiático del citado aeropuerto manchego -en el que las operaciones de la aerolínea viguesa se desarrollan por el momento con toda normalidad, según la versión aeroportuaria- está pendiente de unos complejos problemas de propiedad, debido a los intereses cruzados de numerosas empresas e instituciones públicas participantes en su coste y a las deudas que muchos clientes tienen con Caja Castilla, a su vez, intervenida por generar problemas de estabilidad en el sistema financiero español.
Ciudad Real llevaba camino de convertirse, o, al menos, ese era el proyecto inicial, en la base de operaciones de carga del sur de España. Dispone de una terminal amplia, con una pista de casi cinco kilómetros de larga y 80 de anchura. El grupo de Emiratos Árabes pretendía convertirlo en un centro de operaciones aeroportuarias del turismo entre América, Asia y Europa. En la actualidad, la compañía Air Nostrum, sigue operando con Canarias y Mallorca. También Ryanair quiso convertirlo en su base de operaciones alternativa a Madrid-Barajas.