Eusebio Sacristán dio ayer por primera vez desde que llegó al banquillo celeste muestras claras de abatimiento. En su comparecencia tras la derrota frente al Hércules, se le vio compungido por la imagen de su equipo. Un nuevo resultado adverso le ha condenado a ocupar puestos de descenso tras cinco jornadas de Liga.
«Estoy rabioso, jodido y muy dolido, no nos merecemos esto, todo lo que nos está pasando. No lo digo por buscar justificaciones», argumentaba el entrenador céltico al explicar sus sensaciones personales y prosiguió diciendo que «el club no se merece esto, la directiva, la afición, y nosotros que trabajamos día a día con todas nuestras ganas no tenemos ningún premio. Es muy duro ver como se dejan la piel en los entrenamientos y no tenemos ninguna recompensa. Salvo el partido de Copa no se ha dado ni una circunstancia favorable».
Ayer Eusebio fue despedido por el público que acudió a Balaídos con gritos de «¡fuera, fuera!». Además se le recriminó desde la grada en varias fases del partido. El técnico no quiso defenderse de las críticas. «Entiendo a la afición porque es muy duro lo que está pasando. Estábamos todos ilusionados con un buen principio de temporada para aumentar nuestra autoestima. Vemos que partido tras partido se nos niega. Esto es el fútbol y es la vida. Las cosas son de esta forma y hay que afrontarlas con la mayor entereza posible y sacar fuerzas de donde sea para mejorar la situación».
Eusebio encendió ayer la alarma no solo por la derrota sino también por las declaraciones en la que reconoció que su equipo ya da señales de desconfianza. «No veo al equipo ansioso pero ha llegado la desconfianza. Otro palo más, y además esta vez sin la capacidad de reacción que hemos tenido en otros partidos». En su análisis del partido puntualizó que les pesan todos los resultados adversos de este comienzo de temporada. «Hemos perdido ante un rival que ha hecho las cosas muy bien. Nosotros no hemos estado a la altura de otros partidos. No creo que hayan sido muy superiores. Nos han hecho un gol de estrategia y ha sido un peso muy grande por todo lo que arrastramos de otros partidos». También puntualizó determinados aspectos en los que se equivocaron. «Hemos fallado muchos centros y nos ha faltado profundidad».
La presencia de Arthuro
El técnico celeste decidió mantener ayer a Arthuro durante todo el partido a pesar de que estuvo muy desafortunado. El pucelano justificó su decisión. «Cuando estás por debajo en el marcador no pienso en sustituir a nuestro delantero de referencia. No tienes otro futbolista que pueda hacer esta función. Alguna vez la ha hecho Michu pero ha sido de salida. Arthuro sale de mucho tiempo de inactividad y necesita confianza. Si tuviese otro jugador en el banquillo, podría dosificarlo pero esta vez creo que tenía que seguir los 90 minutos».
También dio explicaciones sobre la sustitución del moañés Iago Aspas al descanso del encuentro. «Pensaba que íbamos a dominar más el medio del campo. Empezamos así los quince primeros minutos pero después perdimos consistencia en esa zona. La entrada de López Garai nos la devolvió. Además hacía falta echarle una mano a Bustos que ya tenía una tarjeta. La idea era liberar a Trashorras. El gol de ellos nos obligó a buscar más profundidad y es lo que intentamos con las entradas de Saulo y Michu», concluyó.