El invento del partido de Segunda División los sábados a los cuatro de la tarde le servirá a Mediapro para llenar su parrilla televisiva, pero todavía desnuda más las deserticas gradas de Balaídos. Aunque a nivel oficial acudieron algo más de 6.000 espectadores, una cifra similar a los dos partidos anteriores, lo cierto es que la sensación era de un vacío mucho mayor, con los aficionados huyendo del sol abrasador que a esa hora caída sobre el sur de Galicia. Los termómetros marcaban a la hora del inicio, 29 grados de temperatura.
Fue la tercera semana consecutiva que la plataforma televisiva retransmitió en este horario un duelo de Segunda y ya tiene anunciado un cuarto para el próximo sábado. La afición del Celta ya ha protestado y espera una movilización de toda la categoría al respecto.