La junta de gobierno local aprobó ayer gravar a las empresas de telefonía móvil con una tasa por el aprovechamiento especial de la vía pública de Vigo.
El canon será de un 1,4% sobre los ingresos que recauden, lo que supondrá para Vigo en torno a 1,3 millones de euros anuales.
La decisión se adoptó para equiparar a estas compañías con el resto de empresas, que ya abonan una cuota. Es el caso de las de telefonía fija, electricidad, gas, agua o fibra óptica. Además, el Concello decidió enviar a la Consellería de Educación una carta para comunicarle la puesta a su disposición de los terrenos necesarios para la construcción del colegio Altamar, cuyo estado actual es penoso.
La oferta municipal es que se construya en el mismo lugar que ocupa el actual para lo que sería necesario derribar el centro escolar y la residencia. En su lugar propone que esta última se sitúe sobre el nuevo colegio, en el mismo inmueble.