Portazo definitivo a la solución Caride y apuesta por la conexión con Ourense y Portugal

A. C.

VIGO

La decisión de encargar el proyecto del tramo Vilaboa-Soutomaior es algo más que un mero y tardío paso administrativo para adjudicar a una consultora el diseño de una autovía. Al hacerlo, Fomento ha comenzado a hablar sobre el gran dilema de los últimos años en torno a la doble autovía para las comunicaciones de Pontevedra con Vigo y O Confurco.

De momento, los responsables del ministerio que dirige José Blanco apuestan sin ningún género de dudas por construir la A-57 en su diseño original, es decir, Pontevedra-Vilaboa-Soutomaior-Pazos-O Confurco para comunicar toda el área norte de la provincia con Ourense, Madrid y Portugal.

Esta decisión supone dar un portazo definitivo a la llamada solución Caride. La ex conselleira de Política Territorial planteó en su día -aunque más tarde dio marcha atrás- la construcción de la autovía a Vigo Pontevedra-Vilaboa-Arcade-Redondela (con un hipotético conector aún por diseñar a O Confurco-Porriño) y el abandono definitivo del proyecto de la A-57 por Pazos de Borbén.

Fomento dice ahora en el BOE que habrá autovía A-57 en cualquier caso. Todo apunta -si se tienen en cuenta las declaraciones efectuadas este verano por los responsables del departamento- que habrá además autovía a Vigo por el trazado previsto, es decir, con bifurcación en el límite de Vilaboa, Arcade, Redondela, Os Valos y Peinador. Esta autovía debe pasar por debajo de la pistas de aterrizaje y conectar luego desde el aeropuerto con la AP-9 -mediante el nuevo enlace- para configurar una alternativa entre las dos principales ciudades de la provincia.

El departamento responsable de las obras públicas tiene aún en la mano otra opción: conectar la autovía a Vigo con la A-57 en Pazos y no construir la doble autovía en el trayecto Redondela-Arcade-Vilaboa. Es lo que pidió en su día el Concello de Pontevedra con el apoyo unánime de PP, PSOE y BNG. Pero es también lo contario de lo que pidió Redondela.