Los proveedores retiran la reserva de parcelas que hicieron en el nuevo polígono de Mos al considerarlo inasumible
07 sep 2009 . Actualizado a las 11:17 h.Pagar 160 euros por metro cuadrado industrial en el nuevo polígono de Mos es un coste inasumible para un sector que está capeando la crisis gracias a las ayudas a la compra de coches. El elevado coste de suelo sumado a las dificultades de acceso a la financiación y la incertidumbre a cerca de la recuperación del mercado han dado al traste con un proyecto impulsado desde Ceaga (Clúster de Empresas de Automoción de Galicia) que consistía en la instalación de nueve auxiliares de Citroën en el polígono de Mos para trabajar en forma de lobby.
Fuentes próximas al proyecto han confirmado que los nueve proveedores han optado por retirar la reserva de suelo hecha en este nuevo parque industrial, todavía en obras (la fecha de inauguración prevista por el anterior Gobierno de la Xunta era marzo del 2009). «La iniciativa era muy buena, ya que la idea era constituir un grupo fuerte y competitivo de proveedores a la hora de negociar y conseguir contratos con otros constructores, además de con PSA Peugeot Citroën», explica la misma fuente.
Advertencias del sector
Hace tiempo que Ceaga viene advirtiendo de la falta de suelo industrial competitivo en el área de Vigo y, en especial, del elevado coste de comercialización que ha alcanzado el nuevo polígono de Mos. Según un estudio de la industria del automóvil, el metro cuadrado cuesta el doble que en Ourense y es hasta veinte veces más elevado que en el norte de Portugal, supone una amenaza para la competitividad de las empresas, y no solo de este sector. La realidad así lo ha acabado constatando. La asociación de empresarios de Mos tenía constancia de 320 peticiones de parcelas antes de que empezaran las obras del polígono. Pues bien, un 75% de las empresas que estaban interesadas en el parque, según un informe de patronal de Mos, se ha visto afectada por la caída del consumo y el alto coste de las parcelas. De las otras 80 que han decidido continuar adelante, algo más de la mitad se han decantado por la opción de compra. Las demás han manifestado su interés por la posibilidad ofertada por la Xunta del alquiler de una nave industrial con opción a compra.