Un policía que disfrutaba de su día libre en Samil salva a un bañista de 72 años que se ahogaba

VIGO

12 ago 2009 . Actualizado a las 11:35 h.

Un policía local de Vigo que disfrutaba de sus días libres o de vacaciones en Samil salvó la vida de un bañista que flotaba boca abajo en el agua y estaba a punto de ahogarse en la playa de Argazada. El incidente se produjo a las 18.00 horas, frente al restaurante As Dornas, cuando el arenal estaba abarrotado de bañistas. El agente de libranza vio al nadador tumbado boca abajo sobre el agua y, ante la sospecha, de que se encontraba en peligro corrió hacia el mar acompañado de un amigo. Ambos lograron rescatar al bañista, sacarlo del agua y traerlo hacia la orilla. Inmediatamente, le realizaron en la arena las primeras maniobras de recuperación, en las que participó el agente. Los miembros de Cruz Roja también participaron en la acción hasta que lograron estabilizarlo. Una ambulancia medicalizada del 061 trasladó a la víctima al Meixoeiro. El hombre rescatado es J.J.R.F., vecino de Mos y de 72 años, según informó el 061. Las mismas fuentes indicaron que la víctima sufrió un «pseudo ahogamiento». Este término médico describe un episodio de inmersión de suficiente severidad para requerir asistencia médica pero no produce de forma inmediata la muerte. En todo momento, el rescatado iba consciente, por lo que había esperanzas de una mejoría. La policía local indicó que es frecuente que los agentes intervengan en estas acciones humanitarias en sus días libres o de vacaciones si avistan a un bañista en peligro. «Una vez, en mis vacaciones, me metí en el agua con mi suegro y un cuñado para rescatar a un bañista que corría peligro, entre todos los sacamos a la arena», relata un mando policial. Este destacó la labor realizada por el agente, quien quiso permanecer en el anonimato. Cruz Roja En el rescate también iba a participar una lancha de Protección Civil que patrullaba por la ría pero, finalmente, canceló la salida al saber que ya se había encargado la Cruz Roja. Decenas de socorristas vigilan estos días los arenales que están a rebosar de bañistas por el buen tiempo.