04 ago 2009 . Actualizado a las 15:46 h.
Adam Salayed está haciendo escala en Baiona antes de proseguir a Portugal, el sur de España y luego cruzar el charco hasta el Caribe. Este navegante inglés sufre una discapacidad por una enfermedad y es su primera singladura. «Me crié en un hospital. Es la primera vez que navego y me he marcado como reto cruzar el Océano para volver y decirle a los niños del hospital que pueden superar cualquier reto si se lo proponen». «Estaba en el camarote y me asusté, era como una lluvia de fuego sobre mí».
«La mierda de fuegos me ha dejado esto hecho un desastre», añade Javier Michelena, dueño de otro barco.