03 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Actuar en una asamblea de los trabajadores del metal ha sido unas de sus actuaciones más concurridas hasta el momento pero no la más extraña. La palma se la lleva un improvisado concierto que ofrecieron a finales del verano pasado en la fiesta de despedida del chiringuito de la playa de Meira, en Moaña. A falta de medios, Xavi y David conectaron el equipo a un coche tuneado y dieron un concierto que tenía una calidad de sonido que envidiarían muchas orquestas. El equipo del sonido del coche ya estaba preparado para que se escuchase mejor en el exterior que dentro y el volumen era tan potente que incluso se llegó a acercar una patrulla policial para alertarles de que no tenían permiso para hacer la fiesta.