Representantes de la Gerencia de Urbanismo y de los promotores del complejo comercial que se construye entre el hospital del Meixoeiro y la autovía a O Porriño mantuvieron ayer una nueva reuníón para intentar desbloquear la concesión de la licencia de apertura. Desde hace varias semanas la ciudad está poblada de vallas publicitarias informando que la multinacional de ropa y material deportivo inaugurará su tienda de Vigo el próximo viernes, 19 de junio, pero todo hace indicar que tendrá que esperar algún tiempo.
El motivo del retraso es que el Concello se niega a conceder la licencia mientras el Ministerio de Fomento no emita un informe sobre el acceso desde la autovía. Desde hace tiempo los promotores han gestionado el documento en la Demarcación de Carreteras, pero a día de ayer todavía no había llegado a Vigo. La única opción para que el centro empiece a funcionar es que el informe llegue hoy a Vigo y la licencia se conceda in extremis en la reunión que el jueves celebrará la Gerencia de Urbanismo. Por si acaso, los técnicos municipales tienen listo el expediente para dar todo tipo de facilitades ya que Decathlon tiene contratada su plantilla y todos a punto. En las actuales condiciones y con un segundo acceso sin clausurar desde la autovía el Concello considera que no es viable una autorización parcial.
Desde que hace dos años se constituyó el actual gobierno municipal se han producido más situaciones como esta y la política siempre ha sido la misma: ninguna instalación, y de manera especial las de mayor tamaño y relevancia, puede abrir sus puertas sin licencia de apertura. La piedra de toque de esta postura lo constituyó la entrada en servicio del centro comercial A Laxe, que por la misma razón se retrasó más de un mes. En fechas más recientes ocurrió lo mismo con dos supermercados. Fuentes de Urbanismo mantienen que esta misma línea de actuación se mantiene con todo tipo de establecimientos.