Pese a que su atención se centra en Colón rumbo a las Indias, José Ángel Gándara trabaja ya en otro proyecto, una colección sobre la historia postal de la localidad. «A Guarda fue muy rica en historia postal pero se destruyeron los archivos y ya no se conserva nada». Él ya ha iniciado su búsqueda y, en su haber, tiene ya dos cartas remitidas desde las Islas de Barloveto, en Cuba, datada en 1730 y otra enviada desde A Guarda a México. En el capítulo de curiosidades, el experto explica que, antes de que se emitiesen en España los primeros sellos, allá por 1850, los que pagaban los portes eran los que recibían las cartas no los que la enviaban. Un método sobre el que se inventó otro más picaresco que consistía en plasmar marcas en las cartas y así enviar mensajes cifrados a los familiares que ni siquiera tenían que abrir la misiva y evitaban pagar.