El grupo parlamentario socialista advirtió ayer que la negativa de la Xunta a asumir los compromisos firmados por el anterior ejecutivo respecto a la nueva depuradora de Vigo están poniendo en peligro la inversión de 112 millones de euros que la Administración central se había comprometido a invertir en la construcción de la planta.
La ex conselleira de Pesca y ahora portavoz de Medio Ambiente del PSdeG en el Parlamento, Carmen Gallego, no dudó en tachar de «mentiroso» al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, por justificar la paralización del proyecto y el retraso en la firma del convenio con razonamientos contables. Gallego insistió en que el proyecto cuenta con cinco millones de euros consignados en los presupuestos de la Xunta para este año con los que licitar el proyecto y la obra de la depuradora para poner en marcha su construcción.
La dirigente socialista no dudó en relacionar la paralización de la depuradora, con el frenazo aplicado al futuro hospital de Beade-Valladares, o las dudas surgidas respecto a la realización de la Ciudad del Mar, que a su juicio formarían parte de una estrategia del PP «para atacar ao PSOE» vigués.
Además, la ex conselleira culpó al PP de no haber incluido a la depuradora de Vigo en el 2001 como infraestructura de interés general, lo que hubiera permitido que fuera el Gobierno central quien costease toda la obra como en otras ciudades.