La Brilat revive el espíritu del Xacobeo en el embarcadero de Tui con el concurso de patrullas

FERROL CIUDAD

Como viene siendo tradicional por estas fechas y como prólogo de la conmemoración del aniversario de la unidad, la Brilat dio ayer salida a su concurso de patrullas que revive el Camino de Santiago. A primera hora de la mañana, siete equipos constituidos por siete equipos, seis de los cuales están adscritos a diferentes unidades de la Brigada de Infantería Ligera, mientras que el séptimo lo conforman miembros del Tercio Norte de Infantería de Marina, con sede en Ferrol.

De este modo, a primera hora de la mañana de ayer, las patrullas salieron del embarcadero de Tui con un intervalo de tiempo de dos minutos entre cada una de ellas. Por delante, tenían 120 kilómetros de recorrido y ocho estaciones en las que tendrán que superar una serie de estaciones que buscan poner a prueba su pericia y su capacidad de sufrimiento, además de «fomentar el espíritu de cohesión», precisaron desde la Brilat.

En el primer tramo del trayecto, y bajo un intenso calor que incrementaba la dureza de la competición, los militares gallegos dejaron patente su habilidad a la hora de orientarse en un recorrido topográfico que discurría por los puntos por los que pasa el Camino de Santiago. De este modo, paso a paso, cuando ya avanzaba la tarde, las primeras patrullas alcanzaron el mirador de Cotorredondo donde tuvieron que superar la segunda de las citas: un espectacular descenso en rappel.

Con la adrenalina aún patente en sus rostros y, sin perder un instante, los soldados se desplazaron hasta la vecina base de la Brilat donde les aguardaba la pista americana.

E intercalado entre prueba y prueba, los militares no podían perder de vista su condición de peregrinos. Así que no les quedó más remedio que ir deteniendose en los puntos establecidos para que les sellasen su tarjeta compostelana.

Alumnos de Fisioterapia

Conscientes de la dureza de esta iniciativa y de que una lesión se puede producir cuando menos se lo esperan, los alumnos de Fisioterapia están colaborando con la brigada para prestar su apoyo cuando sea necesario. La dureza de la competición queda patente en el hecho de que los militares acumularon retraso. Al cierre de esta edición, algunos valoraban seguir de noche.