Extraen siete lápidas medievales del cementerio primitivo de Baiona

BAIONA

El cementerio olvidado de Baiona guarda bajo tierra vestigios de la época medieval en el entorno de la antigua Colegiata. Las obras de pavimentación y reposición de servicios en la plaza de Santa Liberta han servido no sólo para sacar a la luz esqueletos, sino que también siete tapas de sarcófagos en muy buen estado de conservación. Habían sido utilizadas como piezas de pavimento, pero dadas la vuelta, lo que ha permitido conservar sus relieves.

La arqueóloga municipal, Rosa Villar, considera en una primera valoración que las laudas podrían datar de la época medieval, pero todavía está pendiente hacer un estudio más pormenorizado. El origen de este primitivo camposanto se remonta al siglo XIII, cuando fue construida la iglesia de Santa María.

Las excavaciones van a seguir dando a lo largo de los próximos días muchas sorpresas. Los hallazgos localizados hasta la fecha se han encontrado en una zanja de no más de 20 metros de longitud y aún queda por abrir un tramo de más 80 metros.

Respecto a los cuerpos, ya se han contabilizado 12 parciales en perfil y dos en planta. Uno de ellos ha aparecido en posición fetal, que por sus dimensiones pudiera ser un hombre joven o adolescente. El resto están todos hacia arriba y con los brazos aparentemente flexionados.

El arqueólogo de la empresa Adro Arqueológica, Lino Gorgoso, contratado por Gas Galicia, informa que no hay restos de los ataúdes de madera, quizás porque no se conservaron o porque probablemente sean fosas simples. A menor profundidad sí aparecieron clavos, que podrían indicar la existencia de cajas mortuorias.

En las zanjas también han aparecido tejas medievales, cerámicas modernas y un trozo de ánfora romana, descontextualizado pero interesante, ya que apenas hay restos romanos en Baiona.