Porro apuesta por ampliar Areal para remontar una caída del tráfico del 31%

L.C. Saavedra

VIGO

La presidenta del Puerto de Vigo, Corina Porro, ha decidido dar luz verde a la ampliación de los muelles Transversal y del Areal -que tendrán casi un kilómetro más de línea de atraque, aunque en su actual forma de zeta - para preparar la terminal justo cuando haya concluido la actual fase de crisis económica, que ha provocado hasta el momento una caída del 31%. El desarrollo global de este proyecto -una de las cuatro piezas clave del ambicioso plan de mejora integral del puerto vigués (junto con las nuevas rampas de embarque de coches, el muelle de trasatlánticos y la reforma integral de la zona centro del puerto, en A Laxe, a través del llamado proyecto Nouvel, embrionado en la etapa Caballero-Paz)- no se completará hasta al menos el 2013, ya que las obras tardarán dos años y medio, aunque es preciso primero sumar los tiempos de las fases de concurso, licitación, adjudicación e inicio de la obra. Costará en torno a 43-45 millones de euros.

La superficie nueva será de 49.200 metros cuadrados, con una zona de calado máximo de hasta 15 metros, con un mínimo de 9-10. Es preciso señalar que la necesidad de aumentar la línea de atraque de esta zona del puerto lleva sobre la mesa de diferentes presidentes desde, al menos, un quinquenio, eso sí con distintos proyectos e incluso con dinero comunitario de por medio, además de distintos alcaldes y presidentes portuarios. Los cortocircuitos políticos entre puerto y Concello relegaron la conceptualización de la obra durante años, y finalmente entre Jesús Paz, anterior presidente portuario, y la actual número uno se ha logrado revitalizar una planificación que ha sido en el pasado objeto de impugnaciones ante los tribunales -aunque este escollo se salvó- y de diatribas políticas de todo tipo, con el aparente juego del medio ambiente como cúspide de las normas a las que debe someterse el crecimiento portuario.

Así las cosas, desde la distancia corta, el alcalde y el teniente de alcalde de Vigo, Abel Caballero y Santiago Domínguez, respectivamente, indicaron ayer que acogen favorablemente las ampliaciones previstas para el puerto de Vigo. Caballero mostró su «voluntad absoluta» de cooperación con las autoridades del puerto y aseguró que como alcalde «no va a pasar» lo que ocurría cuando él era presidente de esa entidad y entonces era alcaldesa Corina Porro. «Daré el apoyo que ella no me dio a mí», dijo Caballero. Por su parte, Domínguez aseguró que «non é mala noticia» los proyectos de ampliación, en particular de que el espacio ganado al mar se construya sobre pilares y no rellenando terreno. Indicó que eso tendrá un coste mayor, pero provocará menos daños en el medio.