Algún acreedor trata de ganar posiciones para asegurarse el cobro por si el proceso termina en liquidación
04 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.A excepción de la reclamación de Seragua, que no aparece en la lista de acreedores, el resto de los incidentes concursales (impugnaciones) analizados en la vista oral por el Juzgado de lo Mercantil de Pontevedra no influirán para nada en la deuda del Celta ni en la resolución final del proceso. Todas las reclamaciones restantes, hasta media docena, se circunscriben únicamente en la calificación de la deuda. Con estas demandas algunos de los acreedores tratan de ganar posiciones para cobrar en caso de una hipotética liquidación del club, cuestión que podría suceder en caso de descenso a Segunda B. Por eso pretenden que el juez que dirige el concurso de acreedores del Celta recalifique las cantidades y pase la deuda de subordinada a ordinaria.
Placente y Play International
Es el caso por ejemplo de Diego Placente y la empresa que le representa Play International BV. A nivel particular el futbolista solicita una cantidad de 375.000 euros derivados del despido improcedente del que fue objeto a principios de la temporada pasada según consta en la sentencia del Xulgado do Social. La diferencia en este punto entre el Celta y el jugador es de plazos. La defensa del argentino sostiene que la sentencia condenatoria se hizo pública antes de que el equipo entrase en concurso y los célticos consideran que esa deuda ya forma parte del concurso. La diferencia de matiz provoca un cambio en la clasificación. Está recogida como subordinada y su letrado pretende que sea ordinaria.
La misma situación se repite con Play International BV, que aparece en la lista de acreedores con un montante de dos millones de euros, una de las cantidades más significativas. Esta cifra cuenta con una resolución del Tribunal del Arbitraje Deportivo (TAS) cuyo texto final es el que ha provocado las diferencias y que de inicio haya sido clasificada como subordinada. El Celta se ampara en una cláusula penal, cuestión que niega la defensa.
La reclamación de Richi Álvarez, el capitán del filial que abandonará la nave celeste el próximo 30 de junio, también va en el mismo camino, aunque con matices. De los 4.948 euros que le reconoce la lista de acreedores, 3.500 (la nómina del último mes de la temporada pasada) han sido calificados como ordinarios, pero los casi 1.500 restantes están bajo el epígrafe de subordinados. Esta cantidad corresponde a la prima por llegar a debutar con el primer equipo, cuestión que materializó en la primera jornada del ejercicio 07/08 ante el Córdoba con Stoichkov de entrenador. Además, su abogado reclamó 3.000 euros correspondientes a la prima por salvar al Celta B el curso pasado, cantidad que no aparece reflejada en ningún lugar de la lista de acreedores.
Prima a la cantera
Idéntico premio reclamó el letrado nombrado por Iago Aspas, otro de los jugadores del filial, que tenía comprometida la prima de la salvación. El media punta de Moaña, que la próxima campaña será profesional, logró durante la vista que el club le reconociese la deuda y llegase a un pacto para el cobro de la cantidad. La nómina deportiva se cierra con Juanjo Maqueda, el que fuera segundo de López Caro y que tiene pendiente de cobro 9.000 euros.
También el problema de clasificación de la deuda marcó la reclamación de la consultora madrileña que completó la terna de impugnaciones que en quince días debe resolver el juez José María Blanco Saralegui, que también llevó la concursal del Ourense, para que el proceso sigua adelante. Se calcula que se conocerá la lista de acreedores definitiva antes de mayo.