La solidaridad planta cara a la crisis en la parroquia de Sanguiñeda, en Mos, donde los vecinos llevan semanas recaudando dinero para restaurar la casa quemada a finales de febrero. El fuego devoró la primera planta y desestabilizó toda la estructura por lo que, ante la falta de recursos de la familia de Rodrigo, la asociación vecinal de la parroquia inició una colecta que lleva ya recaudados más de 3.000 euros.
Esta no es la única ayuda que reciben. El Concello ha puesto a disposición del tío de Rodrigo y su madre, en silla de ruedas, la colaboración del personal técnico que es el que elabora el proyecto de reconstrucción de la casa.
«Todos estos trabajos se están consensuando con la familia para dejar la casa en las mejores condiciones posibles en cuanto a accesibilidad», apunta la concejala de Servicios Sociales, Ana Rodríguez Cabaleiro. Mientras se redacta el proyecto y durante el tiempo que tarden las obras, también se ha puesto a disposición de los afectados un piso protegido en San Eleuterio en el que se han realizado los arreglos necesarios para los problemas de movilidad de la mujer. Al mismo tiempo, el gobierno local tramita las ayudas que desde organismos como la Diputación o la Xunta se puedan gestionar, o incluso otras asociaciones.
«Desde el colectivo de disminuidos físicos de Mos han colaborado para entregar una silla adaptada para la bañera y los operarios municipales están a su alcance para hacer la mudanza o trasladar los muebles que se salvaron a un almacén, que también prestamos nosotros», recuerda la edil popular.