Quiere trabajar durante algún año en el sector textil, para luego regresar a México y montar su propia línea de ropa
24 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Su lugar de nacimiento dio nombre a una famosa película, que en su día encumbró a la actriz española Sara Montiel. Se trata del puerto marítimo más importante de México y se llama Veracruz. Hugo Alberto López Uscanga (27 años) ya fue perdiendo el deje mexicano después de casi cinco años residiendo en Vigo. Un profesor de matemáticas en su país que tomó el camino de la emigración, por razones de estudios. «Quiero ser diseñador de moda» afirma.
Estudió para profesor de secundaria e impartía clases de matemáticas en un colegio. Pero le salió la oportunidad de venirse a España, merced a una ayuda económica del Gobierno de su país, para que pudiese estudiar diseño y patronaje industrial. «Vine a Vigo porque conocía a una familia gallega que vivía aquí y me acogieron en su casa. Sin embargo, me independicé y ahora estoy solo en un piso de alquiler. Pero sigo manteniendo una estrecha relación con ellos. Me invitan a comer muchas veces a su casa y me tratan como si fuese su hijo adoptivo. Nos tenemos un gran aprecio», recalca.
«Esta familia me habla en puro castellano y donde estudio también hacen lo mismo, por lo que fui perdiendo el acento mexicano», señala.
Es el único varón de la familia. Sus dos hermanas mayores están casadas y viven en Veracruz, donde la madre regenta un restaurante cuya especialidad es el marisco. El padre hace tiempo que le murió. Hugo ayudaba los fines de semana en el negocio y asegura que tenían muchos clientes.
Empezó estudiando diseño en la escuela Ayala, pero ahora está matriculado en Goymar. «Llevo ya cuatro años con arte y diseño, aunque en realidad solo hice tres cursos, porque el primer año lo había dejado. Me quedan dos», explica. Su afición ya le viene desde muy pequeño, «porque me encantaba dibujar vestidos y hacer figuritas sobre la moda. También me gusta pintar cuadros, aunque ahora tengo poco tiempo. Antes hacía vitrales y muchos arreglos florales», argumenta.
Tiene como objetivo trabajar aquí algún año en el sector de la moda y luego montar un negocio en su país. «Quiero crear en México mi propia línea de ropa y producir allá», anticipa. Define su estilo como muy de los cincuenta. «Me gustan los vestidos amplios y muy ceñidos a la cintura», puntualiza.
Dice que tiene gran influencia mexicana a la hora de pintar paisajes en la ropa, incluso monumentos, como si fuese una impresión, pero hecha a mano. Asegura que prefiere diseñar para las mujeres, porque le permite una mayor creatividad. «Me gustaría montar una empresa de vestidos de noche, con pedrería y otros accesorios, para fiestas», manifiesta.
En este momento compagina sus estudios con un trabajo en un centro comercial, lo que le permite costearse la estancia en Vigo.