Las piezas del puzle del PSOE

VIGO

Los socialistas vigueses vuelven a pelear en bandos distintos en otra guerra interna por el poder todavía sin solucionar

15 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Como los huracanes en el Caribe, los conflictos internos llegan al PSdeG con la misma asiduidad e incluso a veces uno detrás de otro sin tiempo para la recuperación. La derrota en las urnas ha abierto una crisis esperada, pero quizás no lo fuera tanto que las navajas y los cuchillos hayan empezado a brillar tan rápido. Emilio Pérez Touriño mueve hilos para que el touriñismo no sea laminado sin más ni más. A respaldar y escoltar la acción de los suyos en el grupo parlamentario y en el partido hay que atribuir su deseo de mantenerse en el Parlamento aunque sea sin papel oficial. Aseguran que incluso quiere hablar al menos una vez en la toma de posesión de Alberto Núñez Feijoo y luego supervisar que personas que le han apoyado como María José Caride tenga una portavocía o presida una comisión para tener un cometido extra con el que poder destacar. Caride lo defendió ya en la siempre tumultuosa asamblea del PSOE vigués del pasado jueves respaldando la «moderna gestión» del bipartito.

Pero el caso es que el posible abandono de Touriño y Caride ya estaba siendo casi celebrado y dado por descontado por los siguientes de la lista y sustitutos en el Parlamento, Carmen Cajide (la líder del partido en Cuntis) y por Luis Gómez Piña (su homólogo en A Cañiza), ambos en línea con la corriente ascendente en el PSdeG. Pero el todavía presidente gallego quiere seguir un tiempo en la Cámara para tratar de demostrar que su sombra puede ser alargada.

Y cada vez más cuerpo está cogiendo la de Gonzalo Caballero, según ponen de manifiesto sus adversarios. El que fuera concejal en el Ayuntamiento de Vigo y lograra el 7% de los votos de los compromisarios del último congreso del PSdeG reclamando más participación para las bases, está concitando el apoyo de sectores del partido en toda Galicia que creen que el nuevo secretario general no debe ser elegido a la búlgara y sin una alternativa con la que contrastar. Caballero, sobrino del alcalde vigués, aún no ha decidido nada al respecto, pero sin haberlo hecho está recibiendo los ataques del aparato del partido en Vigo, con Carmela Silva a la cabeza, para tratar de evitar que su opción pueda llegar a tomar cuerpo y dividir el congreso socialista del 25 de abril. De entrada Gonzalo Caballero ya ha firmado el manifiesto de los que reclaman más democracia interna en el PSdeG, aunque no ha alcanzado ningún acuerdo con sus promotores, huérfanos todavía de líder para ser representados.

Silva, gracias al pacto de los socialistas de la provincia y el apoyo que estos brindarán a «Pachi» Vázquez para sustituir a Touriño, está llamada a ocupar uno de los puestos de máxima relevancia en la nueva ejecutiva gallega: vicesecretaria general o responsable de Organización, puesto para el que también se postula Mar Barcón, número tres de la anterior dirección del PSdeG y ahora dos de la gestora. Las piezas del puzle en todo caso empiezan a aparecer encima de la mesa, aunque queda tiempo para que puedan encajar.