Más vida para la Serra da Groba

VIGO CIUDAD

Escolares de los colegios Ría de Vigo y Refoxos-Loureza plantaron ayer más de 200 árboles de especies autóctonas en un área que resultó devastada por los incendios

12 mar 2009 . Actualizado a las 11:35 h.

Dos colegios unidos para repoblar el monte en la Serra da Groba. Cerca de un centenar de alumnos de un colegio urbano, el Ría de Vigo, y otro rural, el de Refoxos Loureza, plantaron ayer alrededor de 200 árboles de especies autóctonas en el monte Bonaval, en la parroquia de Burgueira de Oia. Ambos centros ya colaboraron juntos en la misma tarea el año pasado y para los alumnos fue una gran satisfacción ver cómo los árboles que plantaron entonces ya van creciendo.

Fue una jornada en la que los niños, entre los 3 y los 13 años de edad, no solo participaron en una jornada de educación medioambiental, sino que también disfrutaron de un día estupendo en pleno contacto con la naturaleza.

Su trabajo está sirviendo para repoblar un área que quedó completamente devastada por los incendios del año 2006 y que constituye todo un espacio de referencia, puesto que también fue el sitio donde el colegio de Refoxos-Loureza comenzó a realizar las plantaciones dentro del proyecto Voz Natura.

La jornada también contó con la colaboración de muchos padres y madres, que se sumaron a las tareas de plantación, algo que enriquece mucho el proyecto porque proporciona un efecto multiplicador que es uno de los objetivos de la Fundación Santiago Rey Fernández La Torre, según comentaba José Antonio Díaz Núñez, portavoz del comité científico del programa Voz Natura, que participó en la jornada y observó con satisfacción el entusiasmo de todos los participantes.

El inspector de Educación del área tampoco quiso perderse ayer esta experiencia, que valoró muy positivamente, puesto que contribuye a mejorar el entorno y, sobre todo, a crear una conciencia medioambiental entre los más pequeños.

Gracias a estos trabajos, poco a poco, se va recuperando una zona que quedó muy afectada por el fuego. Y no sería posible si no fuera también por la colaboración de la comunidad de montes de Burgueira.