El gran misterio de Ikea

VIGO

La multinacional sueca, sorprendida por la seguridad con la que el alcalde anunció que se instalarán en Vigo

01 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La filosofía del «hágalo usted mismo» con la que Ikea ha logrado extenderse por todo el mundo ha prendido en Vigo de tal manera que podría parecer que la marca sueca llevase años amueblando los hogares de la ciudad. Pero lo que no se podían imaginar ni el mismo Ingvar Kamprad es que la implantación de su empresa en una localidad iba a ser decidida por personas ajenas a la propia multinacional.

La reciente visita del director de expansión de Ikea a Vigo causó una notable sorpresa en la compañía, ya que de la intención de conocer nuevas localizaciones para su posible implantación en Vigo, el Concello sacó la conclusión de que la firma sueca había decidido ya definitivamente abrir una gran área en la ciudad. La imprevista sesión de fotos a la que fue sometido el directivo de Ikea en la alcaldía le sorprendió, pero lo justo, pues en la compañía aseguran estar acostumbrados a que se les quiera utilizar políticamente, y más ante unas elecciones. Pero lo que le causó impresión fue escuchar en la radio a los pocos minutos de la entrevista con el alcalde y el concejal de Urbanismo que todo estaba cerrado y que Ikea aterrizaría en Vigo en un plis plas.

Como multinacional que es, con experiencia en la apertura de centros comerciales en 40 países, con peleas con autoridades locales de todos los colores, Ikea tiene claro que se irá donde le resulte más rentable, donde más barato y fácil se lo pongan y donde incluso le den algo por desembarcar. Por eso los intermediarios de la empresa han firmado un preacuerdo para la compra de una gran parcela en la parroquia porriñesa de Cans, pues fue recalificada con celeridad por dicho concello para convertirla en suelo comercial y que Ikea no tuviese dudas de que eran bien recibidos en la capital de la Louriña. Pero ni siquiera ese preacuerdo le otorga a O Porriño mayor ventaja en la puja por la macrosede del mueble y el hogar. Un regato que cruza dicho solar y sobre todo la compleja situación de Riofisa y Colonial, firmas implicadas en la compra de los terrenos porriñeses, ha llevado a la empresa de Kamprad a seguir buscando más alternativas, por si acaso, y de ahí su nueva visita a Vigo. En todo caso, con la construcción de su centro de A Coruña en marcha, con el lanzamiento de una segunda gran área en Oporto, y el frenazo que la crisis ha causado en los planes de expansión de la marca amarilla, su aterrizaje en el sur de Galicia lleva pinta de tener que esperar un poco más. Aunque como llegó a asegurar el propio Abel Caballero, hay muchas más empresas «y de mayor importancia que Ikea», dijo, esperando para asentarse en Vigo. Pues mientras se desvela el misterio de Ikea, y con la que está cayendo, sería muy positivo que el alcalde empezase a dar la bienvenida a todas las grandes firmas que esperan por hacerse viguesas.