El Concello planea convertir en una escultura el cedro cortado en Areal

VIGO

La decisión de talar el árbol se adoptó ante el riesgo de que provocara un accidente debido a su mal estado

29 ene 2009 . Actualizado a las 11:19 h.

El gobierno vigués ha decidido dar trascendencia al cedro centenario que se vio forzado a talar hace algunos días dado su delicado estado de salud. Para ello la concejala de Jardines, la socialista Raquel Díaz, estudia la posibilidad de transformar el enorme tocón resultante de la poda en una escultura. Precisamente por este motivo se ha dejado un tronco de unos cuatro metros de altura hasta que se tome la decisión.

En tal supuesto la cuestión principal consistiría en reforzar con barnices especiales el tronco para que aguantara a la intemperie una vez que es un árbol muerto. De esta forma se garantizaría su pervivencia evitando que se pudriera.

Aunque la decisión no está tomada la concejala ha mantenido contactos con un escultor para analizar las posibilidades existentes. De entrada, el principal temor es que el cedro no es precisamente un tipo de árbol que aguante un tratamiento de este tipo, aunque se espera resolver dicho inconveniente.

Medallones de historia

La segunda opción que baraja Jardines es utilizar el tronco para difundir la historia de la ciudad. Teniendo su trayectoria más que centenaria este departamento municipal analiza la posibilidad de cortarlo en laminas; de esta forma podrían marcarse en los círculos que establecen su crecimiento anual los principales hitos de la actualidad viguesa.

En tal supuesto el Concello tendría que elegir entre dos soluciones: enviar estos medallones convenientemente tratados y convertidos en un retrato de la historia de Vigo en el siglo XX a los colegios o bien utilizar los jardines de Eijo Garay como foro para exponerlos.

Sea cual sea la opción elegida sería la primera vez que en Vigo se utiliza un tronco centenario con esta finalidad. No obstante, Jardines ha dejado bien claro que la tala del árbol fue una decisión forzada por su mal estado de salud. Durante varios meses los técnicos del departamento municipal de Jardines y de la empresa Cepsa, concesionaria del mantenimiento de las zonas verdes, lo revisaron para evitar su eliminación.

Sin embargo, los resultados obtenidos en Vigo y confirmados por la estación fitopatológica de Areeiro, dependiente de la Diputación, confirmaron que no había solución. Lo más grave es que existía la posibilidad de que el tronco completo cayera o que se desprendieran ramas de gran porte, con el riesgo que ello implicaba para los viandantes que circulan por Areal.