Caballero deja en manos de Moneo el futuro del edificio del Concello

VIGO

Para evitar la polémica electoral, el proyecto seguirá escondido hasta después de las elecciones autonómicas

11 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuando Emilio Larrodera, director general de la Vivienda, se desplazó a Vigo para la colocación de la primera piedra del nuevo Ayuntamiento en abril de 1972 poco imaginaba que pasadas unas pocas décadas el futuro del proyectado inmueble iba a estar pendiente de un hilo. Larrodera fue invitado por Antonio Ramilo siguiendo las prácticas de una época en que todas las inversiones públicas se decidían en Madrid y cuando los presupuestos municipales eran todavía más reducidos, proporcionalmente, que los actuales. El catedrático de la Escuela de Arquitectura de Madrid y alto cargo franquista tenía en sus manos el flujo de inversiones que podía hacer realidad el nuevo edificio y es evidente que le dio vía libre.

Menos de cuatro décadas después la posibilidad de que el inmueble sea derribado o al menos se transforme sustancialmente es una de las opciones que se barajan aprovechando la reforma de la plaza. Abel Caballero ha encargado este importante proyecto a uno de los profesionales españoles más famosos y premio Priztker de arquitectura, el equivalente al Nóbel en esta especialidad.

En las visitas que ha realizado a Vigo con su equipo es muy probable que ambos hayan barajado la imagen de una plaza sin este edificio, aunque en el caso del alcalde debe barajar condicionantes políticos y económicos antes de asumir una solución drástica. Previsiblemente, la construcción de un nuevo Ayuntamiento podría precisar una inyección económica aproximada de 60 millones de euros, inabordable para las arcas municipales y que no es fácil conseguir por otras vías en momentos de crisis. También le debe preocupar, con seguridad, que tal medida fuera entendida.

Una prueba de que Moneo tiene ideas firmes y quiere llevarlas adelante es la no ubicación en la praza do Rei de la biblioteca estatal. Caballero pactó con el ministro de Cultura este emplazamiento y el proceso estaba en marcha... hasta que Moneo mandó parar.

Por su parte, el alcalde anticipó esta misma semana que no quiere que el proyecto de la plaza se mezcle con la batalla política de las elecciones autonómicas. De sus palabras se deduce que se plantean propuestas rompedoras y que quiere tiempo para que sean comprendidas. ¿Plantearán Caballero y Moneo eliminar un edificio nada funcional que se usó para eliminar el castillo de San Sebastián? La respuesta se conocerá más pronto que tarde.