La Alameda de Bouzas ya no acogerá más la feria habitual de todos los fines de semana, y permanecerá donde se celebra en la actualidad, frente al Liceo de Bouzas, según el doble compromiso alcanzado ayer por el alcalde y el teniente de alcalde, Abel Caballero y Santiago Domínguez, respectivamente, durante la inauguración de la reforma de la citada plaza.
Las obras han costado en torno a 700.000 euros, además de otros 300.000 adjudicados para la reforma de las calles colindantes. La Alameda incluye espacios para los vecinos y los niños, con una pequeño parque infantil, además de mantener el palco de la música en su centro y la circulación rodada en todo el perímetro, tal y como estaba hasta la fecha, pero con la diferencia de que a partir de ahora estará prohibido aparcar vehículos en toda la zona.
La reforma total de la Alameda Suárez-Llanos ha costado cerca de un millón de euros, de los nueve millones que el gobierno local había presupuestado para este año en este tipo de obras.
Durante el acto inaugural -al que asistieron buena parte de los concejales vigueses, en su mayoría del grupo de gobierno (PSOE-BNG), aunque también estuvo el PP local por medio de la edil Lucía Molares- algunos vecinos pudieron plantear algunas críticas referentes al modo en que se había resuelto la reforma, como, por ejemplo, la existencia de parterres laterales, de momento, solo con tierra, o que se impida la posibilidad de aparcar a los vecinos y visitantes.
Inauguraciones
A juicio del alcalde -quien estuvo acompañado durante la visita a la zona por casi todos los concejales de su grupo municipal, además de los del BNG, liderados por Santiago Domínguez-, la inauguración de la alameda de Bouzas es un síntoma claro de que el gobierno local funciona, «porque solo llevamos poco más de un año en el gobierno y esta es la tercera inauguración importante que hacemos». Las anteriores fueron las del entorno de Povisa y la escalera de Ronda de don Bosco.
En este sentido, Caballero explicó que las llamadas humanizaciones son la forma de recuperar espacios urbanos tradicionales para que «tengan su propia vida y sean para el disfrute de los ciudadanos». El alcalde abundó en que la de Bouzas es «casi, casi, la más bonita de Vigo».