Piden a un taxista un año de prisión por arrastrar a su ex esposa en el capó

E.V.P.

VIGO

04 dic 2008 . Actualizado a las 11:25 h.

El juzgado de lo Penal número 3 de Vigo celebró ayer un juicio al taxista D.D.R., quien está acusado de un delito malos tratos con intento de atropello a su ex mujer. La Fiscalía pide para el imputado un año de cárcel y tres años de alejamiento mientras que la abogada de la denunciante reclama un total de 18 meses y tres de alejamiento.

Los hechos se remontan al 19 de diciembre del 2007, un mes y diez días después de que el juez de violencia machista dictase una orden de alejamiento por amenazas en el ámbito familiar. La víctima relató al juez que aquel día salió del trabajo, se subió al coche y fue a recoger a su compañero de piso que trabajaba de camarero en un restaurante en la céntrica calle República Argentina. La mujer aparcó su vehículo, se apeó y entonces, según su versión, se le echó encima un taxi. A bordo iba su ex marido, con el que ya había tenido otros incidentes.

La viandante se agarró al capó del taxi con las manos, para intentar evitar ser aplastada, y el coche la arrastró de pie entre diez y quince metros, aunque a una velocidad muy reducida hasta que se detuvo. Luego, el conductor la esquivó y se marchó. Esta cree que incluso llegó a caer al suelo. No resultó lesionada.

Gritaba: «¡Mátame!»

El conductor y ex marido relató una versión completamente distinta. Asegura que circulaba por la calle García Barbón cuando, de repente, su ex mujer irrumpió en la calzada. El hombre recordó que tenía una orden de alejamiento en vigor hasta junio del 2009 y, para evitar líos con la Justicia, intentó esquivar a su ex esposa pero, según dice, ella se lo impedía. «Me daba golpes en el capó y gritaba: ¡Mátame, mátame!». El taxista asegura que él no sabía lo que hacer pero que, en todo caso, evitó acelerar para no hacerle daño y paraba a cada momento. Siempre según su relato, ella intentaba agredirlo y «se ponía delante». Luego, salió del lugar y, en cuanto vio a una patrulla de la Policía Nacional, denunció que su mujer se había abalanzado sobre su coche. Los agentes le dijeron que acudiese a la comisaría a denunciar los hechos pero, de camino, fue arrestado.

El camarero amigo de la denunciante dice haber visto a la mujer apoyada en el capó del coche muy nerviosa. Ella hacía ademán de pararlo y él lo tenía en marcha hasta un paso de peatones. Por su parte, el taxista trajo a una pasajera que dijo ir a bordo aquella noche y que corroboró su versión.

La denunciante, que gozaba de protección policial, acudió a los medios de comunicación en marzo para denunciar que su ex marido arrojó piedras y pinchó los neumáticos de su vehículo estacionado en la calle desde diciembre del 2007 a febrero del presente año. Mostró pruebas: una cinta de vídeo que ella grabó sin autorización judicial desde la ventana de su piso tras varias madrugadas en vela.