Un técnico de prevención de riesgos laborales tomó la decisión tras hablar con sindicatos y afectados
28 nov 2008 . Actualizado a las 13:00 h.La llegada del invierno ha provocado que la casa consistorial de la mayor ciudad de Galicia y la décimotercera de España tenga que cerrar una parte de las oficinas de atención al público de su planta baja. Desde el pasado miércoles unos cartelitos colocados en las cristaleras de cada una de ellas informa a los ciudadanos de esta sorprendente circunstancia y los remite a las oficinas del interior.
Las fuentes consultadas confirman que la disposición de la lonja y de las puertas provoca unas fuertes corrientes de aire contra estas ventanillas que suponen una enorme molestia para los funcionarios que las atienden. Cuando las temperaturas bajan de forma excepcional, como ha ocurrido en los últimos días, y sopla viento fuerte las condiciones de trabajo empeoran notablemente.
Por este motivo los funcionarios trasladaron la queja a sus jefes y el martes se personó en el lugar un técnico municipal de prevención de riesgos laborales. Tras analizar las circunstancias se mostró de acuerdo con el cierre temporal de estas oficinas para salvaguardar la salud de los empleados públicos.
Sin embargo, la otra parte de la lonja sigue funcionando con normalidad. Allí se encuentran las oficinas de recaudación ejecutiva, una sucursal de Caixanova además de otros departamentos municipales (padrón, registro e información). Al parecer las corrientes de aire se dirigen al lado contrario y a ellos no les causan molestias equiparables a las de sus compañeros.
Las ventanillas de la lonja se pusieron en marcha a principios de los noventa para reducir el volumen de personas que acudía al interior de las oficinas. En la zona clausurada se informa sobre los principales impuestos, caso de circulación, basuras y bienes inmuebles.