Según el informe concursal, el anterior consejo falseó las cuentas del Celta

La Voz

VIGO

La entidad arrojó pérdidas sistemáticas en sus balances que los antiguos rectores escondieron

11 nov 2008 . Actualizado a las 09:26 h.

El informe de 32 páginas que ayer presentaron los administradores del proceso concursal del Celta ante el Juzgado Mercantil de Pontevedra revela que el Consejo de Administración anterior, el que presidía Horacio Gómez, cometió «prácticas tergiversadoras» desde junio del 2003. En ese momento, el club estaba en «causa de disolución» al haber consumido las pérdidas acumuladas todo su patrimonio.

Según los administradores, en las temporadas anteriores a la 2006-2007, coincidiendo con la entrada de Carlos Mouriño como presidente y la formación de un nuevo Consejo, se produjo «una sistemática y continuada utilización de prácticas contables anómalas». Estas prácticas estaban dirigidas a «aparentar una situación económica saneada y unos resultados relativamente buenos», ocultando la realidad, en una política de «huida hacia delante» que habría de conducir al fin, «inexorablemente, a la radical insolvencia de la sociedad» con grave perjuicio para sus acreedores, y en definitiva también para los socios.

Los informes de auditoría que se presentaban en aquella época recogían siempre «salvedades» en cada ejercicio por lo que los administradores denuncian que «la situación era, por tanto, formalmente conocida y consentida». El balance de situación que presentan ante la jueza recoge los ejercicios desde la temporada 2002-2003 a la 2007-2008. En su análisis indica que la «explotación típica» del club genera pérdidas sistemáticas, tanto si el primer equipo está en Primera División como cuando lo hace en Segunda. También apunta que el fuerte endeudamiento desde la campaña 2003-2004 en adelante, depara «pérdidas sistemáticas».

Exculpa a Mouriño

Destaca el hecho de que el Celta dependa mucho de los derechos audiovisuales para su supervivencia pero de los que genera en Primera, ya que en Segunda no le suponen prácticamente nada. Además que los costes de la plantilla están, en todos los ejercicios, en esto también se refieren a la etapa de Mouriño como presidente, «por encima de las posibilidades reales de la entidad». En descargo del actual presidente céltico señalan que desde su entrada se ha producido un saneamiento contable para corregir el efecto de las anteriores «prácticas tergiversadoras».

En el capítulo de «Resultados Extraordinarios» se paliaban con el anterior Consejo las pérdidas ordinarias. Las principales rúbricas que producían signo positivo eran beneficios en traspasos de jugadores e ingresos extraordinarios principalmente procedentes de las «prácticas contables anómalas». Según los administradores, si se hubiesen registrado correctamenrte en cada ejercicio los ingresos, gastos y resultados extraordinarios correspondientes, se habrían debido reconocer pérdidas relevantes en todos ellos.

En la temporada 2004-2005 el club le da un valor a la cantera de casi siete millones para falsear la deuda, y en la 2005-2006 presentan un ajuste derivado de la revalorización a precio de mercado de Borja Oubiña.

El informe concluye que la sociedad venía funcionando desde la temporada 2002-2003 habiendo incumplido desde entonces la obligación legal de disolverse por haber acumulado pérdidas que la descapitalizaron por completo a la entidad celestes, «sin que tampoco haya ni siquiera intentado ampliar el capital o buscar en momento oportuno el reequilibrio patrimonial, mediante un procedimiento concursal instado en época idónea».