A Caballero le preocupa qué opinan de él y a Touriño, el PSOE

VIGO

El alcalde es el objeto de una nueva encuesta encargada por el Concello y el estado de la sanidad, de otra pagada por la Xunta

09 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Aunque diga lo contrario cuando los resultados no le son favorables, al alcalde de Vigo, Abel Caballero, le atraen las encuestas. Por eso en estos días se ha lanzado un sondeo desde el Ayuntamiento vigués en el que la mayor parte del mismo se centra en la figura del regidor municipal, a estas horas siguiendo el rastro de la colonia viguesa en Buenos Aires. Hasta seis preguntas del trabajo demoscópico tienen a Caballero como referencia, sobre su imagen, su gestión, su relación con la ciudadanía... su peso político, en definitiva. Acompañando a dichas cuestiones, la encuesta tejida por los colaboradores del alcalde se interesa por la valoración que los encuestados hacen de cada uno de los concejales con tareas de gobierno, nacionalistas incluidos.

Pero de lo que no hay constancia en el Concello es sobre factura, partida, o gasto contraído para hacer dicha encuesta. Por eso, los que mueven estos asuntos de intendencia en el Consistorio concluyen que, como la vez anterior, habría que buscar en la contabilidad de las amables empresas concesionarias de los servicios municipales, siempre solícitas a los deseos de la alcaldía: ya sea pagar una encuesta, aportar clac a las conferencias de los munícipes, aunque sean en Madrid, o recoger con interés los currículos enviados desde los entornos de las concejalías del equipo de Gobierno... como antes pagaron conciertos de Madonna, campañas publicitarias o lo que fuera menester, aunque dichas cláusulas nunca aparezcan en los pliegos oficiales de los concursos de adjudicación.

Pero si a Caballero le preocupa qué opinen de él los vigueses que temporalmente le pagan a él y a su equipo el sueldo, no es menor la preocupación que en estos días ha demostrado el presidente de la Xunta sobre el estado de su partido en Vigo y también sobre la percepción que los gallegos, pero especialmente los vigueses, tiene de la calidad de la sanidad pública.

Respecto a lo primero, Emilio Pérez Touriño, en un encuentro informal con algunos altos cargos vigueses en la Xunta, afines desde hace años a su línea político-personal, les expresó su contrariedad ante el resultado de las elecciones internas del PSdeG de Vigo. Para él, que los críticos y alternativos rondasen el 38% de los apoyos es excesivo, máxime cuando en esa ocasión también algunas contratas y empresas públicas aportaron nuevos y repentinos militantes al partido, como si de la cantera del Celta se tratase. Por ello, ha encendido la luz roja para que esa división interna no se note en la cercana campaña.

La segunda preocupación presidencial, la relacionada con la sanidad, se centra en que la ciudadanía no atisba aún la apuesta sanitaria por Vigo, pese a lo del nuevo hospital y demás. Para ver cómo está el patio, su entorno más cercanísimo ha encargado otra encuesta, y de esa sí que hay factura, 25.056 euros (casi 4,2 millones de pesetas) del ala comprometidos hace unas horas, en la mañana del pasado viernes. ¡Para que luego digan que hay crisis!