El club de los amantes de los habanos ya humea en Vigo

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

Del de fumar cigarros puros disfrutaron hace un par de noches una treintena de vigueses. Convocados por el club Pasión Habanos se citaron en el restaurante DeTapaEnCepa para dar rienda suelta a su querencia por el tabaco sin aditivos, amén de por la buena mesa. Porque los buenos fumadores de puros sostienen que éstos se disfrutan especialmente durante la sobremesa y entre amigos. Y, sobre todo, sin molestar a nadie. «El placer de uno, si molesta a otros, deja de serlo», afirma Miguel Ángel Puyme, uno de los asistentes a la cita.

Aunque los apasionados de los habanos los fuman con cuentagotas, el martes echaron la casa por la ventana y encendieron dos, un H. Upman petit coronas (129 milímetros) durante el aperitivo (carpaccio de reno con foie, almeja fina a la sartén y taco de atún rojo con sésamo y soja), y un H. Upmann Mágnun 50 (160 milímetros) a la hora de los postres y tras el mero sobre cebolla confitada y la presa de cerdo ibérico con timbal de verduras.

También tuvieron tiempo para conocer los entresijos de la fabricación de los habanos de la mano de un experto, José Andrés Colmena que, con la ayuda de un vídeo, explicó el proceso artesanal del tabaco en Cuba, desde la siembra del producto hasta que los puros están listos para la exportación. Un proceso que, en total, dura tres años y que necesita de más de un centenar de pasos. Todo ellos manuales.

Uno de los alicientes del club Pasión Habanos, de ámbito nacional, es el viaje anual que organizan a Cuba para comprobar in situ lo que el martes sólo vieron a través de la pantalla.

Miguel Ángel Puyme, nuestro introductor de cabecera en el mundo del puro, subraya muy mucho que «los fumadores de habanos somos personas muy tolerantes, que entendemos y respetamos la ley». Es el sentir de todos los compañeros de fumata, entre otros, Félix Villar, Ricardo Ledo, Javier Alonso Albo, Unai Urrejola, Ángel Usera, Martín Costas, Juan Bandeira, José Manuel Estévez, Alberto Badía...

Maite López Varona, una de las mujeres fumadoras de habanos (haberlas, haylas), me pide que no olvide contar cómo asociarse al club. Bien fácil, basta con entrar en la web clubpasionhabanos.com. Eso.

Sí, ya sé que no cuento nada nuevo, que ya explicamos en su día que Francisco Cominges cambiaba los aires de la plaza do Rei por los del Tribunal Supremo, pero lo que no teníamos era una prueba gráfica como la que aparece justo a la derecha. La instantánea fue realizada con ocasión de la apertura del año judicial.

Lo cierto es que no puede estar rodeado de más altas autoridades, el rey Juan Carlos, el ministro Marino Bermejo y el presidente del Consejo Gerenal del Poder Judicial, Carlos Dívar. Parece que hay alguna diferencia con cualquier posible imagen de la Gerencia y un hipotético apretón de manos con Xavier Rivas, Julia Chamosa o José Manuel Mariño. Pues sí.

Sobre todo cuando uno quiere enterderse con el prójimo. Como quedó demostrado ayer, a propósito del encuentro que protagonizaron 25 profesores británicos con Abel Caballero.

La visita de los docentes a Vigo, que se alojan en casas de colegas locales, se inscribe en un proyecto europeo de intercambio. El alcalde se refirió a la importancia capital que tiene el inglés, cuya enseñanza apoya expresamente. Para recordar sus tiempos en Cambridge (y para dar ejemplo) soltó una parrafada en la lengua de los invitados. Very well.