Ana Montenegro reconoce que el Salón de las Denominaciones de Origen y Delicatessen no es, por lo que a la superficie se refiere, una gran feria, pero sí un espacio mimado, según afirma.
-La crisis que todo lo alcanza ¿ha llegado también a este sector?
-También se nota, pero no en el número de expositores, que no han disminuido con relación al año anterior, sino en el temor a lo inciertos de los resultados.
-¿Tienen dudas?
-Yo ninguna. En las crisis también hay un momento de oportunidad, te sacuden un poco y te despiertan los resortes. Está claro que si nos dejamos llevar y nos sentamos las cosas no irán bien, más que nada porque nadie lo va a hacer por nosotros. Hay que salir a buscar oportunidades, que seguro que las hay.
-Por optimismo que no quede.
-Desde luego. De hecho hemos ampliado mucho las actividades paralelas en relación a ediciones anteriores. Lo hemos hecho con el objetivo de abrir un espacio de negocio, porque estamos convencidos de que la hostelería tiene que transitar por este camino. Invertir en gastronomía repercute en la alimentación. Para ello contamos con reconocidos profesionales.
-¿Por ejemplo?
-Pues por ejemplo con Rafael Centeno, Pepe Solla, Xosé Cannas, Diego Mosquera... Éste último dirigirá un taller de coctelería en el que se realizará un recorrido por los últimos cien años en este sector. No será solo teórico, de hecho, preparará los cuatro cócteles considerados imprescindibles a lo largo del último siglo, representativo cada uno de ellos de una época diferente. En cuanto a los cocineros, se encargarán del show cooking. Cada uno de ellos elaborará un pescado, un molusco y una carne. Estamos seguros de que su presencia levantará gran expectación.
-Hablando de cocineros, ¿qué es lo que se cuece en las cocinas en este momento?
-Mucha contraposición de ideas. Una parte defiende la aplicación de las últimas tecnologías en la creación de los platos; otra parte apuesta por las tradiciones... Como de todas las discusiones, por elevado que pueda llegar a ser el tono a ratos, se sacará algo positivo. Estamos en un momento de cambios.
-¿Calidad y buen precio son compatibles?
-Perfectamente. Lo que no podemos pretender es comprar caviar iraní barato, pero sí muy buenos garbanzos, excelentes quesos y mejores vinos.