Además del INEM, Cáritas también es un buen termómetro para palpar las consecuencias de las crisis económica. Y, en este momento, hay más demanda de ayuda. Una organización humanitaria que presta un servicio desinteresado a los más necesitados. Casi siempre la atención es como si se tratase de una uvi porque este tipo de urgencias tampoco pueden esperar. Aquí la caridad bien entendida empieza siempre por los demás y sin distinción de razas, credos, sexos o etnias. Mercedes Puime (35 años) y Esther Alonso (34) son dos técnicas de Cáritas Diocesana de Tui-Vigo, con sede en García Barbón. -¿Qué función desarrolla? -Mercedes: Se centra en la atención a la gente más desfavorecida de la sociedad. El trabajo se divide en varios programas para atender las necesidades. Prestamos apoyo a personas con problemas de drogadicción o de alcoholismo, a afectados por el sida, a gente sin hogar y sin sustento alimenticio. Hay un programa de acogida para trabajar con gente española, otro para inmigrantes y retornados. Y también de empleo, además de la animación comunitaria, en la que están los voluntarios. Asimismo disponemos de centro de día y guarderías. -¿Le buscáis trabajo? -Esther: No. Ese no es el cometido. Lo que hacemos con la gente que no tiene recursos es facilitarle un teléfono u otros medios para que realizar la gestión. -¿Y la vivienda? -Mercedes: Hacemos lo mismo. Además los ponemos en contacto con los diferentes organismos, ya sea la Xunta o el Concello de Vigo. Dentro del programa para emigrantes pueden disponer del servicio de una abogada gratis. Y también hay una psicóloga en Cáritas para atender a la gente que envían las trabajadoras sociales. -¿Alguna ayuda económica? -Esther: En casos excepcionales se puede hacer, pero antes tiene que ser valorada la urgencia por todo el equipo. Es un proyecto en que cada usuario participa de su propio proceso. El objetivo no es la ayuda económica en sí porque eso no arregla la situación. -¿Qué demandan actualmente? -Esther: Empleo y búsqueda de vivienda. Los inmigrantes también piden asesoramiento para arreglar los papeles y así tener menos complicaciones. -¿Imparten cursos? -Mercedes: Hay profesores del voluntariado que les están enseñando castellano en la parroquia del Corazón de María y, próximamente, se impartirá otro en Teis. Se hizo una solicitud para gallego y estamos pendientes de los profesores. -¿Aumentan las víctimas de la crisis económica? -Mercedes: Está acudiendo mucha gente acuciada por los prestamos personales y la mayoría son inmigrantes. Firmaron alegremente con varias financieras y ahora se ven en apuros económicos. Hay un caso en que, con una nómina de 1.400 euros, no le alcanza para llegar a final de mes. Ya tenía un hipoteca y pidió prestamos personales para comprarse coche, ordenador y hasta la televisión. Así es fácil empobrecerse, sobre todo cuando el trabajo es temporal. Nos preocupan mucho los africanos porque se quedaron sin trabajo y nos le funciona la venta ambulante.