El Concello cangués debe 19 millones y está «condenado a reducir servicios»

J. Santos

VIGO

05 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Concello de Cangas acumuló una deuda que ronda los 19,6 millones de euros. La cifra no es exacta, ya que, por un lado, todavía no están listas las liquidaciones desde el año 2005 y, por otra, no están aún contabilizadas todas las facturas de este ejercicio. Es la estimación del concejal de Facenda, el nacionalista Xosé Xoán Santamaría.

El edil cangués afirma que esta deuda sitúa al Concello en una situación «complicada pero non crítica». El retraso de cuatro días en el pago de las nóminas de septiembre no es consecuencia de ello. Santamaría asegura que se debió sólo a un problema técnico en la transferencia de dinero a la cuenta desde la que se paga a los trabajadores, problema que, añade, se asegurará de que no vuelva a suceder.

La nómina está garantizada, pero no así varias obras financiadas con fondos propios ni algunos de los servicios que presta el Ayuntamiento. «Estamos condenados a reducir servizos», admite Xosé Xoán Santamaría. En algunos, se produjo una reducción de personal. En otros casos, como las biblioplayas, se optó por suprimirlos.

El concejal afirma que están paralizadas todas las obras cuya financiación depende de fondos propios. Se hizo el Eirado do Señal y están previstas la calle del Sol y la plaza de la Constitución, pero con cargo a las consellerías e Vivenda e Industria. Se inició la galescola de O Hío, con cargo al Consorcio de Igualdade. Está ya finalizada la calle Atranco, la única obra importante, junto a la calle San Xosé, costeada con fondos propios. Está parada la piscina municipal, que, dice Santamaría, es el «principal quebradeiros de cabeza» del gobierno local. Y está también pendiente desde hace año y medio el paseo de la Alameda Nova.

El Concello optó por recurrir a un préstamo de 3 millones de euros que no podrá concertar hasta que se aprueben las liquidaciones desde el 2005.

Hay problemas de pago a los proveedores, con los que el Concello mantiene el grueso de la deuda total. Se está realizando un control de pedidos, de forma que las previsiones de compras de cada departamento han de pasar por el filtro de intervención. Santamaría reconoce que el gasto corriente es muy alto y añade que será necesario hacer un esfuerzo para poder reducirlo.