La Xunta crea una senda verde contra el fuego en O Morrazo

J. Santos

VIGO

02 oct 2008 . Actualizado a las 11:41 h.

La Consellería de Medio Rural está acondicionando la primera senda verde para frenar posibles incendios forestales en O Morrazo en terrenos de las comunidades de montes de Moaña, Figueirido, Santo Tomé de Piñeiro; Santa Cristina y Vilaboa.

Se trata de una franja de protección de veinte metros de ancho a ambos lados de los viales que comunican el lugar de Cruz da Maceira, en Moaña, con el vivero forestal de Figueirido, y con ramificaciones hacia Chan de Arquiña, el lago de Castiñeiras y el mirador de Cotorredondo, en donde está habilitándose una ruta arqueológica financiada con fondos Proder que comunica varios de los dólmenes existentes en Moaña, Marín y Vilaboa.

La actuación comenzó hace ya más de un año con la tala de eucaliptos, dejando los robles existentes, continuará con el tratamiento de sus brotes con un herbicida y la posterior plantación de 20.660 árboles, entre alcornoques, robles, abedules, fresnos y castaños. La actuación abarca una superficie de 41 hectáreas a lo largo de algo más de 10 kilómetros. El presupuesto asciende a 88.000 euros.

Medio Rural no actuará sobre las propiedades particulares existentes en medio del monte comunal. Tendrán que ser sus titulares, si tienen interés, los que realicen las labores de limpieza y plantación.

Además de actuar como barrera contra el fuego, impidiendo el paso entre un lado y otro de los viales, la actuación pretende también sustituir los eucaliptos existentes por frondosas caducifolias autóctonas.

Las comunidades de montes están también embarcadas en este proceso desde hace años, acelerado desde la invasión del gorgojo. La de Moaña, en concreto, inició los trabajos de cambio de especie en una superficie de 10 hectáreas en el monte Formigoso, que quedará a pino, y de 21 en el de Agudelo, en donde se plantarán pino y frondosas, que se suman a otras seis ya replantadas años atrás. En ambos casos son montes conveniados con Medio Rural.

En el monte de Chan das Bolas se plantaron 11 hectáreas con roble americano, castaño de fruto y castaño para madera. Vai ser o orgullo dos comuneiros», afirma Ezequiel Martínez, secretario de la comunidad de montes de Moaña. Los árboles están micorrizados para fomentar el nacimiento de setas en la zona, que fue vallada para evitar destrozos de animales, especialmente los caballos salvajes, que se habían comido castaños próximos.